Empresas con
dificultades para pagar a la banca
Los bancos han tenido que
recuperar moras con daciones en pago, o embargos
por un monto de ¢620,614,000 millones en el
primer trimestre de 1999. A marzo de 1998, la
cifra fue de ¢245,954,000
millones
El Diario de
Hoy
Las
empresas tienen dificultades para pagar sus
deudas a la banca y la situación
económica no les facilita las cosas. Los
obstáculos los arrastran desde 1996, tras
la recesión, y ahora con más
dificultades, luego de la crisis financiera
internacional, la tormenta "Mitch'' y la
consecuente baja en las exportaciones hacia
Centroamérica.
En 1998, lo que
terminó de dificultar la
situación, fue la caida en los precios
internacionales del café y el
azúcar, asi como el alza en las tasas de
interés en la banca local.
El alza en las tasas de
interés agravó el comportamiento
de los créditos vencidos. En
consecuencia, las empresas bajaron su
producción, porque además de estar
endeudadas, tienen problemas en sus cuentas por
cobrar, señaló el gerente de
planificación del banco de Desarrollo,
Carlos Ortiz.
Albino Román,
presidente del banco Multivalores, añade
que la situación económica fue
otro ingrediente en contra de la
recuperación de créditos, porque
los precios de los productos en el mercado no
subieron ante la baja en las ventas. "Entonces
hay despidos y los empleados no pagan sus
deudas''.
Recordó que la baja
demanda en el sector vivienda ha acumulado dos
años en los inventarios de casas no
vendidas, y esto implica millonarias deudas del
sector construcción hacia la
banca.
"Las empresas están
atrasadas en sus pagos debido a una serie de
factores'', dijo Luis Cardenal, presidente de
Unibanco. Entre estos, la disminución del
comercio con Honduras, Guatemala y Nicaragua,
debido al "Mitch''.
A esto se añade, dijo,
la crisis internacional que afectó a los
mercados financieros y a la quiebra del banco
CREDISA, medida que fomentó la
desconfianza de los ahorrantes en los bancos
pequeños, como Unibanco.
Irrentabilidad
Todo lo anterior lleva a
algunos banqueros a hablar de irrentabilidad.
"El sistema ha disminuido sus niveles de
rentabilidad drásticamente, a largo
plazo'', estimó Oscar Manuel Batres,
gerente general de Atlacatl, institución
que se fusionará en junio con el banco de
Comercio, el cuarto mayor banco del
país.
Cuando una economía ha
tenido problemas, los efectos se sienten en la
banca y se reflejan mediante las empresas,
según el director de finanzas del banco
Cuscatlán, Manuel Rivera.
Las
pérdidas
Las ganancias del sistema
bajaron en ¢37,1 millones. Unibanco fue el
único que no reportó utilidades,
sino una pérdida de ¢22,9 millones.
En parte se debe a la constitución de
reservas en 1998 y en lo que va de 1999,
explicó su presidente, Luis Cardenal,
quien aclaró que la empresa ha aumentado
su capital a 25 millones de colones.
El sistema en general tuvo
pérdidas, pero unos más que otros.
El Atlacatl reportó ¢1,044.0
millones de utilidades a marzo de 1999, pero en
el mismo período de 1998, la cifra fue
mayor, ¢7,510.0 millones.
Lo mismo ocurrió al
banco de Comercio: A inicios de año
registró utilidades por ¢9,970.0
millones de colones, pero al comenzar 1998 sus
utilidades fueron mayores: ¢17,328.0
millones.
El banco Capital se considera
la excepción entre el resto de las
instituciones financieras afectadas por la
iliquidez. César Ríos, gerente de
finanzas y operaciones, señaló que
en el primer trimestre de 1999 mantuvieron
liquidez o dinero, porque hubo un aumento de
capital de 45 millones de colones a finales de
1998 y una emisión de 36 millones de
colones, en 1999.
Lo anterior les
permitió captar nuevos depósitos y
dar más créditos, pero mejor
seleccionados y cuidándose de proveer
mayores reservas, dijo.
Medidas
"Hoy se ve más
dificultad en el sector comercio, el agro, la
construcción; los clientes reflejan
situaciones no saludables y los bancos han
tenido que protegerse con reservas'',
apuntó el director de Finanzas del
Cuscatlán, el banco número dos en
utilidades en el sistema.
Los doce bancos privados de
El Salvador han reportado alzas en las reservas
de saneamiento, para respaldar los ahorros de
los depositantes, como una de las medidas de
defensa contra el aumento de los créditos
vencidos de sus clientes.
A marzo, los balances y
estados financieros publicados por los bancos
reportan que el sistema tuvo que reservar
más en el primer trimestre de este
año, que en el de 1998. Las reservas
llegaron a los ¢135 millones, versus los 56
millones de los primeros tres meses de 1998.
(ver tabla en esta página).
No todos los bancos pudieron
constituir reservas totalmente. El de Comercio
difirió para el 30 de junio ¢33.3
millones de colones, con autorización de
la Superintendencia del Sistema Financiero. A
marzo, sólo constituyó ¢18,2
millones.
El Atlacatl también
postergó para el 30 de junio la
constitución de ¢9,5 millones de
colones en reservas. A marzo, reservó
¢4,2 millones.
El gerente general de
Atlacatl, Oscar Manuel Batres, explicó
que la cantidad diferida ya fue constituida en
mayo pasado. Al inicio las difirieron, porque
debieron emitir más reservas en febrero,
al fusionarse con el banco de
Comercio.
Ante la falta de dinero,
algunos bancos incrementaron su capital social.
El Cuscatlán lo hizo con ¢67,3
millones; el Banco de Desarrollo con ¢49,5
millones; Unibanco, ¢25
millones.
Todos los bancos tuvieron que
defenderse de los créditos en mora
mediante embargos o daciones en pago. La medida
aumentó sus activos extraordinarios
(terrenos, casas, maquinaria, equipos,
vehículos, etc.).
A marzo de 1999, el monto de
activos extraordinarios fue de ¢620,6
millones. En el mismo período, pero de
1998, la cifra fue de ¢245,9 millones (ver
tabla de cobros en siguiente página). La
banca espera una estabilización del
sistema, a finales de este
año.