'Ese extraño
deseo de volar'
Walterio Iraheta y Rodolfo
Moina exhibirán sus obras en "Siete
formas de no usar palabras", una
exposición colectiva que se
llevará a cabo en la galería Vila
Nova Fine Art
Alejandra
Salcedo
El Diario de
Hoy
A
partir del próximo 10 de junio, el
público tendrá la oportunidad de
apreciar los cuadros de siete artistas que se
caracterizan por mostrar la realidad en
diferentes formas y técnicas.
Uno de los que
participará en esta exposición es
Walterio Iraheta, con una mini serie de obras
basadas en un material que le proporcionó
Juan Ramón Munés. Fueron unas
fotografías antiguas que le
pertecían al abuelo, quien tenía
el mismo nombre y fue uno de los primeros
aviadores en el país. Las fotos eran de
aeroplanos muy rústicos y a raíz
de esto Walterio desarrolló el concepto
de "Ese extraño deseo de volar".
Según él, el ser humano desea
volar, sentir el aire y tratar de imitar a las
aves.
El artista para hacer sus
obras ya no utiliza pinturas tradicionales sobre
el lienzo, ahora experimenta con diferentes
materiales, como la plancha para quemar la tela,
o el agua llovida para mojar los linos en
combinación con la goma que traen cuando
están nuevos.
El agua llovida trae
ácidos, entonces aprovecha esas manchas
que deja sobre la tela y según sugiera la
forma, crear un diseño
modular.
Nada sería posible sin
la combinación constante de varios
materiales como el listón, en su
mayoría de veces color rojo para alejar
las malas vibraciones. También utiliza
corazones que significan los sentimientos
puestos en el tema.
Walterio confiesa que esta
técnica mixta, nació de ver el
planchador de su casa, que tenía una tela
quemada varias veces y decidió
aprovecharlo, respetando lo que el material le
da por azar.
Arte y
críticas
El artista dice que su
trabajo lo clasifica en el el género post
moderno, porque es una actitud
descontextualizadora, donde los materiales ya no
tienen la función original en una
sociedad, sino que sirven como un recurso
técnico plástico que genera color
y forma.
Walterio
fue claro en contar que muchas personas le han
criticado su trabajo, porque las obras se salen
de los límites decorativos, comerciales y
lucrativos a los que la gente está
acostumbrada a ver como arte. Sin embargo,
sostiene que el arte es el reflejo del hombre
mismo y si se quiere comunicar algo, se hace con
cualquier técnica.
Un arquitecto
artista
Rodolfo Molina es otro
expositor, que junto a seis más
mostrará sus obras al público.
Además de ser un buen artista, es
arquitecto de profesión, carrera que le
ha servido de base para expresar en sus cuadros
formas geométricas, combinadas con trazos
casuales emanados de su interior.
Rodolfo clasifica sus obras
dentro del género abstracto con un poco
de expresionista, juega con el contraste de
pintura gestual y la pintura más
controlada, que es la lineal.
En esta exposición
participará con dos de sus obras, una con
la técnica de acrílico sobre tela
y la otra acuarela sobre papel.
Para el artista pintar es una
necesidad interna y contrario a otros, para
él, un lienzo en blanco significa ganas
de hacer algo. "Es una potencialidad de lo que
se puede hacer, es algo mío que estoy
dando", manifiesta el expositor.
Antes el pintor plasmaba
paisajes, pero siempre incluía elementos
que rompían los esquemas
armónicos, como la basura. Así,
sus cuadros se convertían en obras
críticas de una realidad.
Rodolfo Molina es master en
Bellas Artes, del instituto de artes de Chicago
y hasta la fecha ha tenido siete exposiciones
individuales y unas 20 colectivas.
Pinta desde que tenía
ocho años, es vocación que
traía desde pequeño y que la lleva
en el alma.
La Exposición
estará abierta hasta el 29 de junio en la
galería Vila Nova Fine Art, ubicada en la
Zona Rosa.