CONELCA suspende
fabricación en el país
La fábrica de
cables telefónicos y de
construcción ha dejado de producir por el
momento. Ha despedido a unos 130 empleados,
argumentando "problemas económicos". Los
gerentes se mantienen herméticos sobre la
situación de la empresa
Guadalupe
Trigueros
El Diario de
Hoy
El
lunes pasado, desde la seis de la mañana,
unos 130 empleados de la fábrica CONELCA
no pudieron llegar a sus puestos de trabajo. En
la entrada de la empresa hay un letrero que
anuncia la suspensión de operaciones y un
listado con los nombres de trabajadores y los
lugares donde pueden reclamar su
indemnización. Fueron
despedidos.
"A los trabajadores cuyo
nombre aparece en los listados, se les comunica
que, por motivos económicos, la empresa
se ve en la obligación de cerrar sus
operaciones, por lo que se les ruega pasar a las
oficinas del Banco de Desarrollo... para recoger
sus respectivos cheques, en los que va
reconocido el 100% de sus prestaciones legales,
así como su tiempo
(antigüedad)".
EL DIARIO DE HOY
visitó ayer las instalaciones de CONELCA
y tampoco tuvo acceso. En la entrada hay un
letrero que dice:
CONELCA o Conductores
Eléctricos de Centroamérica, S.A.
es una empresa fabricante de cables
telefónicos y de construcción,
ubicada en el kilómetro 11 de la
Carretera Panamericana, a la altura de Ilopango.
Fue fundada en 1962 y tiene
144 empleados; sus ventas se realizan a nivel
latinoamericano y en Estados Unidos. El producto
es distribuido con la marca Phelps Dodge, y su
materia prima es el cobre, originario de Estados
Unidos.
Sin
respuesta
El Diario de Hoy
solicitó audiencia con el representante
legal, José Ernesto Rodríguez,
pero uno de los vigilantes de la fábrica
aseguró que no se encontraba. "Ahorita no
hay personas adentro", replicó otro
custodio.
Ambos
agentes aseguraron que no les han dado
instrucciones sobre alguna reapertura o
normalización de labores. La única
orden recibida fue no permitir el acceso,
enfatizaron.
Afuera, los muros y calles de
CONELCA lucen manchados de letras color rojo,
escritas por los trabajadores despedidos, en
señal de protesta: "Phelps Dodge viola
los derechos de los trabajadores"; "Ingeniero
Rodríguez violador de los derechos
laborales", rezan las pintas.
CONELCA pertenece a la
corporación Phelps Dodge, con cuyo nombre
se comercializa el cable fabricado en el
país y el traído de Costa Rica.
La encargada de compras y
atención al cliente de Phelps Dodge,
Alina de Arce, confirmó lo anterior, pero
aclaró que Phelps Dodge "no tiene nada
que ver" con los problemas de CONELCA. Se
limitó a informar que CONELCA ha cerrado
la fabricación de cable
telefónico, pero que la
comercialización de este material y del
cable de construcción seguirá
normal en el país.
Se supo que CONELCA, hace
años, decidió llevarse a Costa
Rica la fabricación de cables de
construcción y dejar en El Salvador el
destinado a la telefonía, el cual
también, supuestamente, dejará de
producir, según el letrero colocado en el
portón de CONELCA.
Alina de Arce dijo desconocer
a profundidad las causas del problema de
CONELCA, pero, según ella, se trata de
una readecuación de personal.
Se intentó establecer
comunicación con los encargados de Phelps
Dodge, pero Alina de Arce enfatizó que la
empresa tiene relaciones diferentes con CONELCA.
Tampoco se pudo contactar con
los trabajadores despedidos ni con los voceros
de éstos en los gremios FEASIES y
STIMMES.
Ayer por la tarde, se
insistió en entrevistar al representante
legal de CONELCA, vía telefónica,
pero un guardia de seguridad nos contestó
que no se encontraba y que ignoraba quién
más podía atendernos. No hay
secretarias en el conmutador.`