Procuraduría
ordena operación para niña
Después de que una
madre impidiera la operación de su hija
de dos años, que sufría una
peritonitis, los médicos del Hospital
Bloom recurrieron a la Fiscalía General
de la República para que autorizara la
cirugía. La mujer exigía que le
dieran el alta a la niña para llevarla a
un curandero
Teresa
Cubías
El Diario de
Hoy
Lucía
(nombre ficticio), de dos años, fue
ingresada de emergencia en el Hospital
Benjamín Bloom, el domingo a las 11 de la
noche. Su diagnóstico:
peritonitis.
Debido a lo avanzado de la
infección en su cavidad abdominal,
necesitaba ser operada de urgencia; de lo
contrario, corría el riesgo de
morir.
Pero la respuesta de la madre
al pedirle su autorización para
intervenir a la niña fue un "no", bajo el
argumento que necesitaba el permiso del padre de
Lucía.
Sin embargo, con el pasar de
las horas la madre exigió se le diera el
alta a la pequeña, pues consideraba que
la enfermedad de su hija era producto de un
"mal" y pretendía llevarla a un
curandero.
¿Ignorancia o
negligencia?
Cualquiera que fuera la
razón de la negativa de la madre, el
tiempo de vida se acortaba cada vez más
para Lucía, quien padecía una
malformación congénita intestinal
(Divertículo de Meckel).
"Sus intestinos expulsaron
heces fecales que invadieron su abdomen,
formándose una peritonitis",
explicó la Dra. Mirna Pérez, de
dicho nosocomio.
La negativa de la madre y el
estado de gravedad de la niña obligaron a
los médicos a recurrir a la
Procuraduría General de la
República para que autorizara la
operación.
Fue así como el lunes
el jefe de Pediatría Social del Bloom,
Dr. Juan José Saravia, envió una
carta de carácter urgente dirigida al
procurador Miguel Angel Cardoza, en la que se le
explicaba el cuadro clínico de la
niña y la necesidad de intervenirla
quirúrgicamente en las próximas
horas, de lo contrario podría
morir.
"La madre se negó
rotundamente a que se operara a Lucía, ya
que aseguraba que la enfermedad se debía
a un mal, que se curaría
únicamente con un curandero",
relató en la carta el Dr.
Saravia.
Ante el llamado de los
médicos, fue el propio procurador Miguel
Angel Cardoza quien respondió el mismo
día la carta, ordenando se operara de
inmediato a Lucía.
El funcionario se basó
en la Convención sobre los Derechos del
Niño, que faculta a la
Procuraduría para actuar en casos en que
se pone en riesgo la vida de los
menores.
Por fin, Lucía fue
operada el martes, y no sufrió
complicación alguna.
Actualmente se recupera en la
sala de cuidados intensivos del Bloom.