Lección
carioca
Fluminense
reconoció ayer el terreno de juego del
estadio Cuscatlán en el que hoy a partir
de las ocho de la noche enfrentará a la
selección nacional de El Salvador, en un
juego que para el entrenador Juan Carlos
Parreira tanto su equipo como el local deben dar
un buen espectáculo con
calidad.
Jorge
Carbajal
El Diario de
Hoy
El
equipo que viaja con un plantel de dieciseis se
hizo presente en la cancha minutos antes que los
salvadoreños terminaran su
práctica, para luego por treinta minutos
realizar una sesión de calentamiento y
estiramiento antes que Parreira comenzara a dar
sus indicaciones de juego.Parreira
reconoció que en esté tipo de
partidos no hay una presión grande,
aunque dijo que deben de tomarse con toda la
seriedad ya que es una forma de medir la
actuación de los equipos.
"Fluminense es como la
selección de El Salvador tiene que hacer
lo mejor, ganar es importante pero no es una
final del mundo, hay presión pero no
tanta como es otro tipo de encuentros".
Parreira quien habla poco y
es celoso con el trabajo que se hace en la
cancha, dirigió la práctica por
unos 45 minutos, luego sus auxiliares retomaron
el trabajo mientras él se limitaba a
observar .
Según Parreira la
dirigencia de su equipo quiere reforzarse de
cara al campeonato brasileño venidero
aunque antes deben conseguir un patrocinio
fuerte que les permita tener los recursos como
lo ha hecho Palmeiras, Vasco Da Gama y otros que
con ese tipo de apoyo están dando buenos
resultados.