Ciudad del Este,
Paraguay
EFE.- La selección
venezolana de fútbol pretende cumplir hoy
la casi difícil misión de derrotar
a la de Brasil para inscribir en su historia el
primer logro destacado en la Copa América
y demostrar que el gigante suramericano tiene
"pies de barro".
El
equipo orientado por Wanderley Luxemburgo
llegará a la cancha del Estadio "3 de
Febrero" aliviado de las tensiones que
ocasionaron la semana anterior la
expulsión por indisciplina del delantero
Edílson, la renuncia del centrocampista
Leonardo y la baja por lesión del portero
Carlos Germano.
El amago de crisis suscitado
por las críticas de Leonardo a los
métodos de Luxemburgo y de varios
técnicos a su excesivo rigor parecen ser
cosas del pasado, afirmaron en los
últimos días varios miembros de la
comisión técnica con el mensaje de
que la concetración del equipo en la
ciudad brasileña de Foz de Iguazú
parece "el hogar de una familia
unida".
El entrenador de la
formación "canarinha" admitió en
su penúltimo entrenamiento que no le
importaría ganar a sus rivales "por medio
gol", a pesar de que todos quisieran vencer por
"dos, tres o más goles", y explicó
que en el debut lo que importa son todos los
puntos. "El funcionamiento se ajusta en el
camino".
Brasil presentará como
gran novedad al juvenil centrocampista Alex, que
fue llamado de urgencia para suplir el
vacío del lesionado Juninho y en apenas
una semana se apoderó de la camisa
"canarinha" número 11.