Martes 29 de junio


Defendiendo un gremio

El periodismo: ¿Un oficio incomprensible?

Juan José Dalton*

Los periodistas hemos ganado, en la medida que pasa el tiempo, cada vez mayor credibilidad y confianza de la sociedad. De acuerdo con mi percepción, en primer lugar, porque en la mayoría de los trabajadores de la prensa existe honestidad, audacia, amor a la profesión y espíritu de superación.

Esto es importante para la democracia, no para la politiquería. En la actualidad no hay evento importante, tendencia en marcha o fenómeno provocado en el que esté ausente la prensa. Muchos de los males del poder han sido puestos al sol, gracias al periodismo, por ejemplo, el de las cesáreas, los fraudes procesales y bancarios, la corrupción y las turbulencias políticas.

La prensa está en casi todo. Pero, ¡ojo!, tenemos que ser más inconformes; indica que debemos ser más acuciosos, desconfiados y mejores escrutadores para lograr prever los fenómenos en sus dimensiones más exactas. Además, tenemos que combatir el amarillismo y la amenaza del utilitarismo de los medios informativos por aquellos intereses que no responden a los de la prensa.

El periodismo es, en alguna medida, como dice Gabriel García Márquez, un oficio incomprensible; le agregaría que también amenazado. Recién un "delincuente absuelto" quiso sobornar a un fotorreportero y le ofreció 2.000 colones para que no publicara su foto, y le dijo que "todos los periodistas son corruptos". Al negarse, este amigo está en peligro.

Hace algunos años un ex presidente de la República le dijo a los corresponsales de medios extranjeros, durante un desayuno, que "sólo babosadas escribían"; un jefe de fracción en el Parlamento ha ejercido la violencia contra los reporteros y las fotos publicadas hablan por sí mismas. La Policía también ha golpeado a los colegas.

No hace mucho leí en La Prensa Gráfica las declaraciones de un diputado de izquierda, que me parecieron condenables. "El organismo (se refiere al Organismo de Inteligencia del Estado) se puede prestar para cosas sucias. En términos de espionaje hay dos tipos de personas que son idóneas: las mujeres y los periodistas", dijo el legislador.

Ni las mujeres ni los periodistas son idóneos para las "cosas sucias". Los idóneos para las suciedades son los corruptos, sean estos hombres, mujeres, periodistas o diputados.

Si en el Organismo de Inteligencia del Estado (OIE) ha habido, o existen algunas personas que estuvieron ligadas a procesos de comunicación social, el paso que dieron para asumir dichas funciones son de índole individual y en correspondencia con los valores que sustentan.

Es antiético atacar los males de una institución, denigrando a las personas. La OIE es creación de los Acuerdos de Paz, por lo tanto, si existe desviación de ese organismo hacia "cosas sucias", es responsabilidad también de la ex guerrilla, que en lugar de preocuparse por los intereses de la Nación, protagoniza un pleito frustrante.

Es trascendental que los periodistas profundicemos los debates acerca del profesionalismo y la dignificación de nuestro oficio, del cual aún nos falta mucho que aprender y ofrecer. El sabio "Gabo" dijo: "El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir por eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente".


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Espectáculos] [Departamentales] [Chat] [Foros]
[Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[RUZ'99] [Portada]