Martes 29 de junio


Continuará proyecto de la terminal de autobuses

Santa Ana crece urbanísticamente hacia el norte. En esa zona se construye un complejo comercial que incluye la terminal de buses. El proyecto generó un debate por el impacto ambiental y arqueológico que provoca

El Diario de Hoy

Una alarma se encendió el día que se supo que en la la Hacienda Carcagua, sitio en el cual se construye la terminal de buses de Santa Ana y un complejo comercial, se encontraron figurillas arqueológicas.

Se decía que los trabajadores se llevaban las piezas a sus casa, y para colmo de males, la Fundación Ambiental de Santa Ana denunció que se habían iniciado los trabajos sin el correspondiente permiso ambiental.

Aún la alarma suena.

A un mes de publicado el primer artículo sobre el tema en EL DIARIO DE HOY, las autoridades opinan sobre el caso.

Hay que apuntar que Santa Ana necesita con urgencia una terminal de buses.

Muchos santanecos tiene años de no abordar un bus en el sitio establecido para ello, por el desorden y la violencia.

Los transportistas también están cansados de ese ambiente, por lo que decidieron unirse para construir una terminal limpia y segura.

La alcaldía no vio ningún problema en la ubicación del establecimiento.

Mauricio Solórzano, de la Unidad de Planificación Urbana de la municipalidad, dice que la construcción de una terminal en el norte de la ciudad ya había sido contemplado en el PLAMADUR de Santa Ana.

Solórzano resiente la actitud de CONCULTURA de no advertirles sobre la posible existencia de vestigios arqueológicos.

Vicente Genovéz, de la Dirección de Arqueología del Consejo Nacional del Arte y la Cultura (CONCULTURA), sostiene que el 95% del territorio salvadoreño tiene, en alguna medida, evidencia de ocupación prehispánica.

"Esta evidencia pudiera ser tan simple como tiestos en la superficie", señala el arqueólogo.

Lo que se hace, según Genovés, es que se excava y se rescata la información, y después se liberan los terrenos o se protegen.

En el caso de Carcagua, las autoridades culturales harán un rescate de los depósitos identificados, y los propietarios del proyecto se han comprometido a notificar sobre hallazgos.

Medio ambiente

En el caso del permiso ambiental para la ejecución de la obra, la historia es distinta. El proceso para la obtención del permiso inicia con la solicitud de un formulario, el cual sirve de base para iniciar el estudio de impacto ambiental. Éste, según la Ley, debe ser costeado por el titular de la obra.

El siguiente paso es el análisis del estudio y la aprobación del proyecto.

En el Ministerio de Medio Ambiente se informó que Angel-Merlos, la constructora a cargo de la terminal, no había presentado, hasta el 25 de junio, el formulario. Sin embargo, ya existen trabajos de terracería que fueron avalados por la alcaldía.

"No ha sido mala fe el que la alcaldía haya dado el permiso para la terracería, trabajamos con base al Reglamento de Urbanismo y Construcción", declaró Godofredo Vásquez, jefe del Departamento Catastral de la comuna.

A la fecha, el Ministerio del Medio Ambiente no puede dar un dictamen del grado de intervención que ha habido en Carcagua, por la falta de un estudio de impacto ambiental.



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