Continuará
proyecto de la terminal de autobuses
Santa Ana crece
urbanísticamente hacia el norte. En esa
zona se construye un complejo comercial que
incluye la terminal de buses. El proyecto
generó un debate por el impacto ambiental
y arqueológico que provoca
El Diario de
Hoy
Una
alarma se encendió el día que se
supo que en la la Hacienda Carcagua, sitio en el
cual se construye la terminal de buses de Santa
Ana y un complejo comercial, se encontraron
figurillas arqueológicas.
Se decía que los
trabajadores se llevaban las piezas a sus casa,
y para colmo de males, la Fundación
Ambiental de Santa Ana denunció que se
habían iniciado los trabajos sin el
correspondiente permiso ambiental.
Aún la alarma
suena.
A un mes de publicado el
primer artículo sobre el tema en EL
DIARIO DE HOY, las autoridades opinan sobre el
caso.
Hay que apuntar que Santa Ana
necesita con urgencia una terminal de
buses.
Muchos santanecos tiene
años de no abordar un bus en el sitio
establecido para ello, por el desorden y la
violencia.
Los transportistas
también están cansados de ese
ambiente, por lo que decidieron unirse para
construir una terminal limpia y
segura.
La alcaldía no vio
ningún problema en la ubicación
del establecimiento.
Mauricio Solórzano, de
la Unidad de Planificación Urbana de la
municipalidad, dice que la construcción
de una terminal en el norte de la ciudad ya
había sido contemplado en el PLAMADUR de
Santa Ana.
Solórzano resiente la
actitud de CONCULTURA de no advertirles sobre la
posible existencia de vestigios
arqueológicos.
Vicente Genovéz, de la
Dirección de Arqueología del
Consejo Nacional del Arte y la Cultura
(CONCULTURA), sostiene que el 95% del territorio
salvadoreño tiene, en alguna medida,
evidencia de ocupación
prehispánica.
"Esta evidencia pudiera ser
tan simple como tiestos en la superficie",
señala el arqueólogo.
Lo que se hace, según
Genovés, es que se excava y se rescata la
información, y después se liberan
los terrenos o se protegen.
En
el caso de Carcagua, las autoridades culturales
harán un rescate de los depósitos
identificados, y los propietarios del proyecto
se han comprometido a notificar sobre
hallazgos.
Medio
ambiente
En el caso del permiso
ambiental para la ejecución de la obra,
la historia es distinta. El proceso para la
obtención del permiso inicia con la
solicitud de un formulario, el cual sirve de
base para iniciar el estudio de impacto
ambiental. Éste, según la Ley,
debe ser costeado por el titular de la
obra.
El siguiente paso es el
análisis del estudio y la
aprobación del proyecto.
En el Ministerio de Medio
Ambiente se informó que Angel-Merlos, la
constructora a cargo de la terminal, no
había presentado, hasta el 25 de junio,
el formulario. Sin embargo, ya existen trabajos
de terracería que fueron avalados por la
alcaldía.
"No ha sido mala fe el que la
alcaldía haya dado el permiso para la
terracería, trabajamos con base al
Reglamento de Urbanismo y Construcción",
declaró Godofredo Vásquez, jefe
del Departamento Catastral de la
comuna.
A la fecha, el Ministerio del
Medio Ambiente no puede dar un dictamen del
grado de intervención que ha habido en
Carcagua, por la falta de un estudio de impacto
ambiental.