La reforma
tributaria
Cada vez que desayune
sabrá que buena parte de esos frijoles,
queso y plátano frito le costarán
más porque deberá pagar antes el
Impuesto al Valor Agregado (IVA)
Luis
Laínez
El Diario de
Hoy
Y no sólo eso. La
costumbre de cargar la cuenta del supermercado a
los gastos de la empresa pasará a la
historia.
También quedará
en el recuerdo la época cuando los
pequeños comerciantes estaban exentos de
declarar sus ingresos patrimoniales, y se
podía conseguir en el mercado informal
productos de contrabando.
El gobierno de Francisco
Flores anunció ayer un ambicioso plan
para aumentar el dinero en las arcas del
Estado.
No es para menos. El
Presupuesto General de la Nación de 1999
tiene un desfinanciamiento de tres mil millones
de colones. Flores pretende salvar el abismo.
Impuestos para
todos
Los agricultores y ganaderos
no pagan el 13 por ciento del IVA de los granos
básicos que cultivan y la leche que
producen.
"Nuestros agricultores, por
ejemplo, son, para efectos prácticos,
consumidores finales en el el pago de impuestos.
Los productos importados contra los cuales
compiten están exentos de estos
impuestos", alegó ayer el presidente
Flores.
El gobierno planea reformas
puntuales a la Ley del IVA para gravar los
granos básicos, lácteos y
medicinas.
La enmienda también
incluye simplificar los mecanismos para
pequeños contribuyentes.
El mandatario también
prometió extinguir el uso indebido de los
créditos fiscales en el IVA y la
Renta.
La reforma a la Ley del
Impuesto sobre la Renta implica eliminar la base
exenta de 75 mil colones para las personas
jurídicas.
Todo tiene un objetivo:
aumentar la base tributaria, y así
incrementar los ingresos estatales.
Todo, según Flores,
sin necesidad de elevar impuestos.
El ministro de Hacienda,
José Luis Trigueros, presentará en
los próximos días un proyecto de
Código Tributario.