Catorce veces
¡Argentina!
En la edición de
1979 debutó el argentino Diego Armando
Maradona, que pasó desapercibido y sin
hacer honor a la fama que ya le rodeaba. Diez
años después, aquel mocoso ya
había reescrito con sangre y sudor la
historia del fútbol, pero
paradójicamente sin él, Argentina
ganó en 1991 la Copa América que
se disputó en Chile, al vencer a Colombia
2-1, 32 años después de su
última victoria.
EFE/Exclusivo
para El Diario de Hoy
En
1979 se mantuvo el mismo sistema de ida y vuelta
de la Copa América. La final entre
paraguayos y chilenos se jugó en el
estadio bonaerense del Vélez
Sársfield y terminó sin goles. En
los dos encuentros anteriores entre ambos
equipos, Paraguay había vencido 3-0 y
había sido derrotada 1-0. La diferencia
de goles dio la victoria a los
paraguayos.
En esa edición
debutó el argentino Diego Armando
Maradona, que pasó
desapercibido.
En 1983 se mantuvo la
fórmula de 1975, con partidos de ida y
vuelta. La final se jugó en Brasil, con
victoria uruguaya sobre los locales de 2-0 y un
empate entre ambos. En 1987, se volvió al
sistema de sede fija y se concedió la
organización a Buenos Aires.
El campeón en esta
edición fue Uruguay, al derrotar a los
argentinos 1-0, en el estadio de River Plate,
gol anotado ppor Alzamendi. En la final, Uruguay
venció a Chile 1-0, en el mismo
escenario, con tanto de Bengoechea.
En 1989, el torneo se
disputó en Brasil y el equipo
anfitrión se adjudicó el
título, 40 años después de
su última victoria. La final se
jugó en el majestuoso Maracaná,
ante más de 117 mil espectadores. Al
final los brasileños vencieron a los
uruguayos 1-0.
Dominio
argentino
El 21 de julio de 1991,
Argentina ganó la Copa América que
se disputó en Chile, al vencer a Colombia
en la final 2-1, 32 años después
de su última victoria, en 1959, en
Ecuador. La final se jugó en el Estadio
Nacional de Santiago de Chile, y la
dirigió el árbitro paraguayo Juan
Escobar.
El once argentino no
contó con su gran estrella Maradona. La
formación fue Goycoechea, Basualdo,
Vásquez, Ruggeri, Altamirano, Estrada,
Simeone, Franco, Rodríguez, Caniggia y
Batistuta. Por Colombia jugaron Higuita,
Cabrera, Escobar, Perea, Osorio, Pimentel,
Alvarez, Rincon, Valderrama, Usuriaga y De
Avila.
El primer gol lo anotó
Simeone, a los 11 minutos de juego. Batistuta
marcó el segundo, a los 20 minutos, y De
Avila consiguió el gol colombiano a los
70 minutos. Asistieron 65 mil
espectadores.
En esta edición
participaron diez equipos divididos en dos
grupos. En el grupo A participaron Argentina,
Chile, Paraguay, Perú y Venezuela. En el
grupo B lo hicieron Brasil, Colombia, Uruguay,
Ecuador y Bolivia.
La edición de 1993
abrió sus puertas a las selecciones de
México y Estados Unidos. El cuadro azteca
había acrisolado su fútbol con su
participación en varias ediciones del
Campeonato Mundial y su debut en la Copa
América fue tan sorprendente como
fructífero.
México obtuvo la
oportunidad de disputar la final en el
Monumental de Guayaquil, frente a Argentina, que
se alzó una vez más con el
título. La victoria sobre los mexicanos
fue al son de 2-1.
Con este triunfo, Argentina
se convirtió en el equipo con mejor
palmarés en la Copa América con 14
títulos en su haber, uno más que
Uruguay... hasta aquel año. México
aguantó el vendaval argentino durante
todo el primer tiempo hasta que Batistuta
marcó el primer gol en el minuto 63 de
juego, a pase de Cáceres.
Benjamín
Galindo empató para México en el
minuto 68, a través de un pénal.
Batistuta dio la victoria a Argentina en el
minuto 75 con un durísimo disparo con el
pie derecho, que sorprendió y dejó
inmovilizado al guardameta mexicano, Jorge
Campos.
Colombia consiguió el
tercer puesto al derrotar a Ecuador por 1-0,
obra de Adolfo Valencia, que fustró las
esperanzas de los anfitriones.
Récord de ingresos
y participación
En esta edición
ecuatoriana se recaudaron $3,5 millones de
dólares en 26 partidos, dos millones de
los cuales se destinaron a gastos de
organización. La participación fue
en esta ocasión masiva, con doce equipos
en liza: Argentina, México, Colombia,
Ecuador, Brasil, Uruguay, Perú, Paraguay,
Chile, Bolivia, Venezuela y Estados Unidos.
El superávit fue de
$800 mil dólares, que fueron repartidos
entre la Confederación Suramericana de
Fútbol, la Federación de Ecuador y
las federaciones de las once selecciones
participantes.