Población
rechaza casinos
Los resultados de la
última encuesta efectuada por CID/Gallup
muestra que los salvadoreños no apoyan
los polémicos juegos
El Diario de
Hoy
Las
casas de juegos de azar tienen pocas
probabilidades de suerte en la opinión
pública. A pesar de las adversidades, el
negocio crece y algunas alcaldías han
comenzado a recibir las ganancias de las
polémicas apuestas; mientras, algunas
decisiones fundamentales al respecto aún
están en el olvido.
La mayoría de
ciudadanos rechaza los casinos. Esos son los
resultados de una encuesta efectuada
recientemente por la firma CID- Gallup. La
pregunta fue sencilla: ¿Cuán de
acuerdo está usted con que se permita en
el país los casinos donde hay juegos de
azar?
Sesenta y cinco personas, de
100 consultadas, externaron su rechazo a los
casinos; sólo seis aprobaron el
funcionamiento de las casas de azar. En el
interior del país, 67 encuestados dijeron
estar en contra de esos negocios, mientras
sólo cuatro los avalaron.
Pero en donde hay "una
oposición especialmente fuerte" es en el
área metropolitana de San Salvador. 74
personas -de 100 consultadas- no quieren esos
negocios en la capital y sus alrededores.
Sólo siete ciudadanos están de
acuerdo.
En la actualidad, en San
Salvador funcionan dos casas de juegos de azar,
"Izalco Videos" y "Bingo de París",
ubicadas en la zona de la colonia
Escalón. Mientras que un negocio
más funciona en Ciudad Merliot, en la
zona de Santa Tecla.
Un
casino más opera en Antiguo
Cuscatlán, en el interior de un hotel.
Hasta la fecha se desconoce el futuro de un
casino que la empresa "Crown Group" construia en
el local del ex cine Colonial, en las
cercanías de la Universidad
Centroamericana (UCA). En febrero anterior, las
obras de construcción fueron suspendidas
por la alcaldesa de esa ciudad, Milagro Navas,
debido a las protestas de los vecinos y de los
representantes de los colegios cercanos al
lugar.
Navas, quien emitió
las autorizaciones para operar, se ha
retractado, aunque sabe que tiene pocas
probabilidades de ganar, pues "Crown Group"
tiene en su poder los permisos que son
garantía de su legalidad, en caso de que
inicie una querella judicial.
El
termómetro
El anterior panorama
podría marcar la tendencia de los
resultados de la consulta pública que
pretende efectuar en octubre próximo el
alcalde de San Salvador, Héctor Silva,
para determinar la existencia de las casas de
juegos de azar en la ciudad capital.
El Alcalde, quien
recibirá asesoría del Tribunal
Supremo Electoral (TSE), fundamentó su
decisión en el Artículo 116 del
Código Municipal, que lo faculta para
preguntar a la población si está
de acuerdo con la instalación de los
polémicos juegos.
Muchos sectores han
considerado que el referéndum no tiene
sentido, pues tres leyes locales, entre ellas la
de la Policía y la de la Lotería
Nacional, prohíben ese tipo de juegos. En
este sentido, han señalado los
críticos, de nada sirve resolver sobre
una actividad ilegal.
Sin
embargo, los defensores de los casinos han
alegado que la Ley de Policía es obsoleta
-data de principios de siglo- y que ya no tiene
sentido, pues fue "tácitamente" derogada
cuando entró en vigencia el nuevo
Código Municipal, en 1983, que es el
principal recurso de defensa que tienen los
ediles.
"Si en las democracias la
decisión del pueblo, de la gente, tiene
más peso que la decisión de un
gobernante. Esto (la consulta pública) no
es invento del alcalde Silva, primero
está en nuestras leyes, en el
Código Municipal, en la Ordenanza
Municipal, está clarísimamente
establecido", ha defendido su propuesta el
Alcalde de San Salvador.
Debido a la confusión
generada hace varias semanas, la Alcaldesa de
Antiguo Cuscatlán expresó que la
junta directiva de la Corporación de
Municipalidades de la República de El
Salvador (COMURES) iba a definir la
posición, para marcar una sola ruta a
seguir. Sin embargo, hasta la fecha, esa
institución, que es presidida por Navas,
no se ha pronunciado al respecto.
Otras
revelaciones
Durante el sondeo efectuado
en las últimas semanas, los encuestadores
de CID-Gallup hicieron una segunda pregunta: "En
caso de que se dieran los permisos para que se
permitieran los casinos, ¿a quién
cree usted que se beneficiaría
más?".
La respuesta fue contundente.
Un 22 % cree que la gran ganadora será
"la mafia", mientras que un 18 % considera que
los beneficiados serán "los
narcotraficantes". "Los políticos
serían los terceros" lucrados,
según el 12 % de las personas
consultadas.
Y una cuarta favorecida,
aunque no lo revelen los estudios de
opinión, serán las
alcaldías que han autorizado casas de
juegos de azar y que recibirán grandes
cantidades de dinero por los impuestos que debe
pagar cada una de las máquinas
tragamonedas y las mesas de juegos de
casinos.
Así, los dueños
de esos negocios pagan mil colones por cada
máquina tragamonedas. Por ejemplo, en el
recién inaugurado casino de Santa Ana
funcionan unas 43 máquinas tragamonedas,
por lo que la alcaldía de esa ciudad,
dirigida por Moisés Macall,
recibirá 43 mil colones cada cuatro
semanas. Mientras que cada una de las seis mesas
de juegos existentes pagarán el 10 % de
las ganancias diarias.
Aunque en la partida con la
opinión pública tengan un mal
juego, en las mesas de azar y en las
máquinas tragamonedas el negocio es otro,
más rentable.