Umañistas
erraron al abstenerse
Ronal Umaña y sus
simpatizantes creyeron que podían impedir
la elección de un nuevo secretario
general.
El Diario de
Hoy
Durante
la votación para elegir al presidente y
secretario de la convención, el grupo de
Umaña obtuvo el apoyo de 95 de los 213
asistentes.
Los umañistas,
confiados, sabían que los partidarios de
René Aguiluz no lograrían obtener
en la votación secreta los dos tercios
(142 votos) necesarios para cambiar al
secretario general.
Y cayeron en la trampa. El
primero en morder el anzuelo fue Rafael Rivera,
el lugarteniente de Umaña.
Rivera tomó el
micrófono y recomendó la
abstención a los
umañistas.
Dos tercios se
reducen
Umaña y Mélida
Villatoro exhibieron sus papeletas
manchadas.
La carnada había
seducido al esquivo pez. Rosalío
Tóchez, consciente o no, al incorporarse
a la batalla por la secretaría nacional
ayudó a derrotar a los
umañistas.
Tres
papeletas quedaron en blanco. Otras 53
umañistas prefirieron escribir sobre
ellas, con lo que anularon sus votos.
Según Gilberto
González, presidente del Comité
Electoral Nacional (CEN), estas papeletas
redujeron el número de votos
válidos.
"En una votación
nacional (para elegir Presidente de la
República o diputados) los votos nulos y
las abstenciones no se toman en cuenta",
explica. De los 213 votos
emitidos, sólo 160 iban dirigidos hacia
Aguiluz o Tóchez.Con ello, los dos
tercios de la votación se redujeron a
106. En secreto, algunos
umañistas prefirieron votar por Aguiluz o
por Tóchez.
Umaña conservó 56
de los 95 votos originales a su favor. Cuando se
dio cuenta, ya era muy tarde.
A
golpes y a gritos
Zapatazos, empujones y gritos
fueron los recursos que los pedecistas
utilizaron para darle el adiós a Ronal
Umaña
Umaña
cae y Aguiluz asume la secretaría general
del PDC
El Partido Demócrata
Cristiano (PDC) estrenó secretario
general. René Aguiluz obtuvo el 86.25 por
ciento de los votos válidos. La
Convención Nacional destituyó a
Ronal Umaña del cargo