Comentando
La influencia de la
TV
Julia
Regina de Cardenal
En todo el mundo hay muchos
programas de T.V. que son un peligro latente
para la mala formación de la juventud y
de las familias, pues gran parte es simplemente
TV basura. Actualmente hay que tener cuidado
hasta con programas para niños de dibujos
animados en los que abundan las malas palabras,
actos obscenos, violencia, irrespeto a los
padres de familia, homosexualidad, lesbianismo,
etc.
Nuestro país ha ganado
mucho al darle espacio a un canal
católico que promoverá los valores
morales cristianos que parecieran estar en
peligro de extinción. De esta manera se
contrarrestará los daños de los
antivalores que vemos en muchos programas
televisivos.
Los salvadoreños
exigimos a nuestros gobernantes y legisladores
que acaben con la violencia, el crimen, que
cierren casinos, que capturen a los
secuestradores, violadores y asesinos. No
obstante, al mismo tiempo permitimos que entren
a nuestra casa toda clase de criminales a
través de los programas
pornográficos, llenos de violencia, en
los que muchas veces el criminal es el
héroe.
Algunos padres de familia
usan la TV como la niñera
electrónica para entretener sus hijos por
largas horas sin ningún control. Pueden
ver todo tipo de violencia, pero les exigen que
sean obedientes, estudiosos, responsables, que
no se peleen, y no se explican cómo los
pequeños acaban por unirse a las
"maras".
Las mujeres quieren que sus
esposos les sean fieles, pero les encanta ver
telenovelas donde la amante es la buena y la
esposa es la mala.
Los padres exigen que sus
hijas sean vírgenes, pero están de
acuerdo con las campañas millonarias que
promueven el uso del preservativo, para que sus
hijos puedan experimentar con las hijas de
otros.
Los hombres quieren que sus
esposas sean unas santas, pero ellos pueden ver
todo tipo de pornografía y probar con
otras mujeres.
Las feministas dicen que
luchan por los derechos de las mujeres, pero
promueven el aborto y los métodos de
control natal nocivos para la mujer, sin
ningún riesgo para el hombre.
Las organizaciones que
descaradamente tienen nombres a favor de la
familia utilizan la TV para sus políticas
antinatalistas, que aumentan la promiscuidad y
atentan contra la familia.
El Canal 8 ha sido escogido
por DIos para tocar el corazón de muchas
personas necesitadas, llevándoles un
mensaje de amor, paz y esperanza. Se
podrá evangelizar a nuestra gente con la
verdad, ayudando así a la unión
familiar, al rescate de los valores morales, a
la defensa de la vida humana desde la
concepción hasta la muerte natural y la
dignidad de la persona. Demos gracias por este
milagro que se nos ha concedido, apoyando todo
el esfuerzo de tantas personas de buena voluntad
entregadas al servicio de Dios.
* Directora de la
Fundación Sí a la
Vida.