Los mismos de
siempre en el básquet
estudiantil
Los equipos finalistas del
baloncesto en la edición 1999 de los
Juegos Estudiantiles fueron los mismos de
siempre. Hoy arranca la fase fina. El ganador
viajará, en agosto, a Panamá, para
participar en los Juegos Centroamericanos del
CODICADER.
Oscar
Guerra
El Diario de
Hoy
Después
de victorias abultadas y rivales desconocidos,
los seis equipos favoritos por tradición
dicen presente en la final del deporte rey de
los Juegos Estudiantiles: el
baloncesto.
Los partidos que
definirán al campeón
comenzarán hoy, en la cancha principal
del Gimnasio "Adolfo Pineda", de San Salvador, y
en el también capitalino Palacio de los
Deportes.
De los 27 equipos que
comenzaron, sólo el Liceo
Salvadoreño, el Dénver, el Santa
Cecilia, el San Francisco y los ITEXSAL I y II
-el primero de ellos, campeón defensor-
consiguieron pasar a la lucha del título
de primera categoría masculina
1999.
Según el sistema de
competición establecido para este
campeonato, la hexagonal será a una
vuelta, uno contra todos. Los dos equipos que
terminen ubicados primero y segundo
disputarán un partido extra para conocer
al campeón. Asimismo, el monarca
representará a El Salvador en los Juegos
Estudiantiles de América Central, que se
realizarán en agosto. La sede de este
torneo será Ciudad de Panamá.
Los
favoritos
A excepción del
ITEXSAL II, los otros cinco equipos ya saben lo
que se siente estar en el trono de los Juegos.
Sin embargo, el campeón defensor ha
demostrado mayor oficio en la cancha, en parte
porque mantiene buena parte de la plantilla que
dio la vuelta olímpica el torneo pasado.
Este factor lo pone por encima de los otros a la
hora de elegir un candidato.
Sin embargo, no hay que
menospreciar las actuaciones del resto de
contendientes. Todos tienen la capacidad para
alzarse con el cetro. Se revivirán los
duelos entre el Liceo Salvadoreño, los
tecleños del Santa Cecilia y los panteras
del Colegio San Francisco.
Ya quedaron atrás los
rivales fáciles, por lo que el nivel de
la final promete estar mucho más alto que
el mostrado en la etapa de clasificación.
Además los partidos se presienten
más cerrados y disputados. Y la
motivación no sólo viene por el
campeonato nacional, sino que también
está la posibilidad de llevar el
pabellón nacional a
Panamá.