San Francisco
pasó apuros ante el
Embajadores
Con un final
dramático, el duelo del pasado
sábado entre San Francisco y Embajadores
de Vida terminó con victoria para los
primeros por seis puntos de diferencia, en un
partido que bien pudo haberse ido al
alargue.
Orestes
Membreño
El Diario de
Hoy
Si
Diego Zafanella hubiese anotado bajo tablero la
canasta del empate, el partido para su equipo
Embajadores de Vida bien pudo haber tenido otro
destino. Faltaban 35 segundos para el final y
San Francisco-CNR estaba arriba en el marcador,
76-74. La canasta hubiese obligado a Roberto
Carrillo, técnico franciscano, a
replantear el final del encuentro, dado el poco
tiempo que quedaba.
La situación hubiese
sido difícil para San Francisco, porque
enfrente tenía a un equipo motivado y que
podía complicarle las cosas en el
extratiempo. No era para menos, Embajadores de
Vida había superado una diferencia de
hasta doce puntos en los últimos cinco
minutos de partido, a tal grado de ponerse a
tiro de empate en los últimos 35
segundos.
La lucha de los jugadores
cristianos había sido dura en buen tramo
del encuentro debido a que sus hombres de mayor
estatura habían salido por
acumulación de faltas. Sin embargo, el
trabajo en los tableros ofensivos y defensivos
de Diego Zafanella, Walter Grijalva y el eterno
Vladimir Aguilar, había sido excelente
frente a las torres del San Francisco: Alexander
Urías, Herbert Tobar y Carlos
Martínez. Asimismo, el duelo de pasadores
protagonizado por Fabio Hércules (San
Francisco) y William Avalos (Embajadores)
comenzaba a definirse en el último tramo
a favor del segundo.
El encuentro tomó
matices dramáticos a falta de dos minutos
para el final cuando Embajadores acortó
las distancias poniendo el marcador 75-70. Con
un minuto y medio por jugarse, Walter Grijalva
se iba por faltas acumuladas y las cosas se
ponían más difíciles para
Embajadores. Sin embargo, el equipo no
bajó el ritmo.
Minuto de
tensión
Faltando un minuto, un pase
de fantasía por la puerta de atrás
de Vladimir Aguilar hacia Vladimir Ayala,
ponía las cosas 76-74. Con el reloj en
contra, Embajadores marcó a
presión en toda la cancha. El control de
la pelota pasó a manos de Herbert Tobar,
que buscó penetrar bajo tablero, y
Vladimir Aguilar lo tomó con una falta a
la ofensiva, haciendo que la pelota pasase a
favor de Embajadores.
Con 49 segundos por jugar,
los cristianos tenían tiempo suficiente
para buscar la canasta del empate. Por
enésima vez, Aguilar enfrentaba la marca
de Carlos Martínez. El Apache, apelando a
su experiencia en esconder el balón y a
su pívote mortal, superó la
línea de pase y ubicó a Zafanella
bajo tablero.
El
pase de fantasía por la puerta de
atrás fue perfecto, el balón
llegó exacto -en tiempo y espacio- a las
manos del delantero, que se elevó libre
de marca pero apresurado y falló lo que
se veía como una canasta fácil. La
decepción causó
desconcentración y San Francisco
aprovechó la recuperación para
habilitar a Urías, que hundió el
balón en el aro de Embajadores
dándole la estocada. Y el tiro de gracia
lo puso Tobar con dos tiros libres más
para sellar la cuenta 80-74 y consumar la
derrota para Embajadores de Vida.