El Bayer, tras
corneado, apaleado
El equipo muniqués,
que perdió hace dos semanas la final de
la Liga Europea de Campeones, dejó
escapar la tarde del sábado su potencial
segundo título de la temporada, cayendo
en la final de la Copa Alemana ante el Werder
Bremen. Los veteranos Steffan Effenberg y Lothar
Matthaeus fallaron sendos tiros de pénal,
tras igualada 1-1 en el tiempo
reglamentario.
Berlín,
Alemania
EFE.- El Werder Bremen
ganó la final de la Copa de Alemania al
derrotar al Bayern de Munich en los penaltis,
dejando así a los bávaros sin el
ansiado doblete y al veterano Lothar Matthaeus
con la amargura de haber fallado otro penalti en
una tanda decisiva.
El
héroe del Bremen fue el meta Frank Rost,
al detener el último penalti, ejecutado
por Lothar Matthaeus, después que
inmediatamente antes Steffan Effenberg hubiese
disparado por encima de la portería
cuando hubiera podido decidir las cosas a favor
del Bayern. Todos sus compañeros
habían marcado, mientras el guardameta
bávaro Oliver Khan había detenido
el lanzamiento de Jens Todt.
El tiempo reglamentario
había terminado empatado a un gol con
tantos de Yuri Maximov en el minuto cuatro, y de
Carsten Jancker en el minuto 45.
Juego
apretado
El primer tiempo fue confuso,
lleno de faltas y nerviosismo y el
árbitro se vio obligado a interrumpir
permanentemente el partido y a mostrar un buen
número de tarjetas amarillas.
El Werder Bremen logró
inquietar al Bayern con sus contragolpes que ya
muy temprano dieron sus frutos con el gol de
Maximov, que desconcertó por
completó a los bávaros. Estos
sólo lograron llegar con peligro a la
portería de Rost en el minuto 43, a
través de un tiro libre de Mario Basler
que el meta del Werder se vio obligado a enviar
a saque de esquina.
Sobre el final, sin embargo,
un arranque genial del veterano Lothar
Matthaeus, que corrió durante los 120
minutos como si fuera un adolescente,
permitió que Jancker empatara el
partido.
En el segundo tiempo el
partido mejoró notablemente y las mejores
posibilidades de gol estuvieron del lado
bávaro, pero se encontraron con una noche
formidable de Rost, que a la postre hizo morir
el sueño del doblete.
Mala
corazonada
Terminada la prórroga,
Matthaeus se negó inicialmente a lanzar
uno de los penaltis pero después de la
primera tanda, que terminó 4-4, el
técnico Ottmar Hitzfeld logró
convencerlo pese a que tenía un mal
recuerdo de otra final de Copa en sus tiempos
del Borussia Moenchengladbach.
Esta final no hará que
el veterano jugador tenga mejores recuerdos al
respecto pese a que durante los 120 minutos fue
uno de los mejores hombres de la
cancha.
Tal vez pueda decirse que la
final la perdió el Bayern ya cinco
minutos antes de que terminara la
prórroga cuando Mario Basler, que es un
gran lanzador de faltas, se hizo expulsar por
una acción infantil.
Como gran paradoja se puede
señalar que tres de los jugadores
más importantes de la temporada para el
Bayern, Basler, Matthaeus y Effenberg,
terminaron siendo en cierta manera los
responsables de la derrota.