"El BFA no
desaparecerá"
La experiencia del BFA no
desaparecerá, sino que se
reorientará hacia una banca de desarrollo
que sea clave en la reactivación del
sector agropecuario, afirmó el ministro
del ramo, Salvador Urrutia.
Lograr la reactivación
del sector agropecuario e impulsar el desarrollo
de la micro y pequeña empresa
salvadoreña, son dos compromisos claros
del gobierno. Para lograrlo, ha decidido no
cerrar el Banco de Fomento Agropecuario (BFA),
sino reorientarlo.
El
gobierno confía en que, tras la
reorientación, el BFA se consolide en
banca de desarrollo oficial, y que apoye a todas
aquellas personas no atendidas por la banca
comercial.
En ese sentido, Salvador
Urrutia Loucel, ministro de Agricultura y
Ganadería, explicó que expertos en
banca de desarrollo están realizando una
consultoría, la cual detallará los
mecanismos para lograr la reorientación.
Pese a toda la lluvia de
señalamientos que el BFA ha recibido -al
menos durante 1998- sobre el estado financiero,
manejo y beneficio directo al sector
agropecuario, entre otras razones, el gobierno
confía en que se puede encontrar el
camino inicial del banco: ser banca de
desarrollo y no comercial.
Bajo esta tónica, los
ministros de Agricultura (Salvador Urrutia) y
Economía (Miguel Lacayo) han explicado,
en sus anteriores intervenciones -de forma
escueta-, la participación del BFA en la
consecución de la reactivación
agropecuaria.
Sin embargo, el ministro de
Agricultura, Salvador Urrutia, explicó, a
EL DIARIO DE HOY, la inserción del BFA en
los planes del gobierno. A continuación,
se detalla la entrevista.
EL DIARIO DE HOY: Varias
personas no relacionadas con el agro han pedido
que se cierre el BFA, y también lo
reafirma la Cámara Agropecuaria y
Agroindustrial (CAMAGRO) en la Estrategia de
Desarrollo Agroempresarial 1999-2004.
¿Qué piensa hacer el gobierno con el
banco?
Salvador Urrutia Loucel
(SUL): No es cerrarlo. La línea del
gobierno es reorientar al banco para utilizar o
invertir recursos en un concepto de desarrollo a
micros y pequeños empresarios del
área rural.
No sólo se habla de
productores agropecuarios, porque el banco
podría dar oportunidades de
financiamiento a microempresas (agroindustria, u
otras actividades económicas que den
rentabilidad al agro).
¿Por qué el
gobierno, a pesar de los señalamientos
financieros en el BFA, ha puesto los ojos en el
banco como elemento clave que ayudaría en
la reactivación ?
Salvador
Urrutia Loucel (SUL): Es mejor tratar de
reorientar algo que ya existe que estar
inventando o creando nuevas cosas. Es una salida
mucho más práctica, porque ya se
tiene recurso humano entrenado.
Tienen una red de
instalaciones distribuidas a nivel nacional
(infraestructura de carácter
informático, vehicular, entre otros).
De cerrarlo se
obligaría a que los activos se vendan o
se distribuyan, lo que demanda mucho tiempo en
crear algo nuevo.
Además, no se puede
cerrar algo que tiene casos pendientes de mora,
al menos que alguien compre la cartera de
créditos buena y morosa. No podría
creerse como un banco puede cerrar, cuando la
solidez del banco estriba en el respaldo estatal
que posee.
¿Cómo
logrará el gobierno reorientar
adecuadamente el BFA?
SUL: Expertos en banca
de desarro-llo plantearán, en una
consultoría, alternativas que
entregarán a la comisión de alto
nivel integrada al respecto: Banco Central de
Reserva (BCR), Banco Multisectorial de
Inversiones (BMI), ministerios de Agricultura y
Economía y el BFA. Se dio la línea
del trabajo, y esperamos propuestas para acertar
en la orientación del financiamiento al
productor del sector agropecuario.
Las propuestas deben ser
integrales y basadas en criterios que se pueden
implementar en el banco. Algunos puntos en
estudio son: orientación sobre la
conducta del crédito, escogitación
de la cartera y decisiones sobre la cartera
morosa.
¿Cómo concibe
el gobierno una banca de desarrollo en el
BFA?.
SUL: Para nosotros
siempre ha estado claro que el BFA, en su
función de apoyo estatal, debe enfocarse
hacia los pequeños y medianos
productores. Todo aquello que no esté de
acuerdo a la filosofía que se quiere
tener, lógicamente, será
reajustado.
Si algunas decisiones del
pasado siguieron la orientación de
personas que abandonaron el esquema de banco
oficial, porque querían convertirlo en un
banco más competitivo (comercial), para
nosotros ese criterio no es el que priva, sino
que sea un banco oficial o estatal, que apoye a
aquellas personas que la banca comercial no
tiene mayor interés de apoyar, porque no
son carteras atractivas. Tal vez por el hecho de
que son demasiados micro y no son
rentables.