Piden
mediación de Iglesia caso
Finsepro
Los afectados por el
fraude aseguran que 12 personas han
muerto
Elder
Gómez
El Diario de
Hoy
La
Iglesia Católica pidió ayer una
investigación "clara y transparente" para
determinar el destino de los 700 millones de
colones de un fideicomiso para cancelar los
ahorros a más de mil personas afectadas
por la estafa cometida en 1997 por directivos de
las financieras FINSEPRO-INSEPRO.
Los afectados por el fraude
financiero de más de 1,500 millones de
colones, participaron el domingo en los oficios
religiosos ofrecidos por el arzobispo Fernando
Sáenz Lacalle, en la Catedral de San
Salvador.
"Es necesario que haya una
investigación clara y transparente" del
paradero del monto del fideicomiso creado el
año pasado por el gobierno del ex
presidente Armando Calderón Sol, dijo el
religioso.
El fideicomiso fue creado,
según el gobierno, con la venta de los
edificios donde ambas compañías
operaban.
Según los afectados,
que lucieron en la iglesia carteles denunciando
la estafa, la cuarta realizada desde 1992 en el
país, el gobierno sólo les ha
entregado el 38.8 por ciento de sus ahorros
depositados en las compañías, una
de las cuales, INSEPRO, operaba de manera
ilegal.
Al respecto, Sáenz
Lacalle pidió al gobierno una "verdadera
justicia y equidad en la distribución de
los fondos" a los afectados por el fraude,
conocido en julio de 1997.
El presidente de ambas
compañías, Roberto Mathies hijo,
quien guarda prisión desde hace dos
años, será sometido a juicio en
los próximos meses, anunció de
manera reciente una fuente judicial.
Los
muertos
Los afectados por el fraude
aseguraron que unas 12 personas han muerto por
enfermedades nerviosas, como depresión e
infartos, desde que se enteraron de la
millonaria estafa cometida por los directivos de
las financieras.
El Arzobispo de San Salvador
aseguró que el caso del fraude cometido
en FINSEPRO-INSEPRO es seguido por el sacerdote
Ricardo Urioste, Vicario de la Diócesis
capitalina.
Además de Mathies
hijo, se encuentran en prisión el
presunto autor intelectual de la millonaria
estafa, Mario Galdámez, y Roberto
Annichiaricco, otro directivo de las
compañías.
Las autoridades aún
desconocen el paradero del dinero de la
estafa.