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¿Qué
nuevo nombre nos corresponde
ahora?
Por Juan José Dalton
.Nuestro país está
loco y a los locos, como decía mi
progenitor, no le quedan bien los nombres.
Para estar a tono con la actualidad,
nuestro nuevo nombre debería ser
otro, menos El Salvador. Podríamos
escoger la nominación que
más se adapte a lo que actualmente
somos, por ejemplo: El Desalmado o El
Destripador.
¡CENSURA!
La libertad cuestionada
Por Hermann W. Bruch. Por
disposición de la Oficina de
Espectáculos Públicos del
Ministerio del Interior se ha decidido
censurar a dos conjuntos de "rap" -uno
nacional y el otro mejicano- que, a
criterio de algunas personas mayores,
atentan contra la decencia, la moral y las
buenas costumbres, y de paso, incitan a la
violencia juvenil. Bueno, ¿y
qué otra gran noticia nos traen,
tanto las personas denunciantes como los
funcionarios (as) del Ministerio? ¿Es
que no se han dado cuenta de cómo
anda el mundo en la actualidad? Pareciera
que de repente se han despertado de un
largo sueño, sintonizan una
radioemisora y se escandalizan por lo que
allí escuchan.
Devaluación
femenina
Por Carlos Mayora Re*. En
estos días ha saltado a las
páginas de este periódico
una notable discusión acerca de la
condición de la mujer en la
sociedad. Lo expuesto hasta ahora me ha
parecido de gran interés,
principalmente porque, como es sabido, la
realidad de una sociedad siempre viene
determinada por la calidad de las familias
que la componen, y éstas a su vez
son en buena parte lo que las mujeres
hacen de ellas.
La
educación para el
amor
Teresa Guevara de López.
En un artículo reciente
titulado "Paternidad irresponsable y
pobreza", el columnista de este
periódico, Lic. Hermann W. Bruch,
citaba al profesor Camilo Campos, quien
hace 75 años dijera con tanto
fatalismo como realismo:
"¿Cómo es que nuestras mujeres
soportan tan grande injusticia de los
hombres? ¿Ignorancia, inconsciencia,
hábito, heroísmo, amor,
instinto? ¿Será posible un
amor tan tonto?" Y vale la pena que
consideramos y reflexionemos sobre este
asunto, cuyos resultados negativos estamos
sintiendo en carne viva los
salvadoreños.
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