Viaje en la "113" y
padezca
No importa la hora ni el
lugar. Muchos buses de la ruta 113 se imponen en
la carretera, apartan a los otros
vehículos, se apoderan de la vía y
maltratan a los usuarios.
Además...Cuscatlán
El Diario de
Hoy
Cansados,
pero conformes, es la frase que mejor describe
la actitud que los usuarios de la Ruta 113
mantienen en la actualidad. Ellos -como
principales afectados-condenan la forma de
conducir de los motoristas, las malcriadezas de
los cobradores y los frecuentes accidentes de
tránsito originados por los abusos e
imprudencias cometidas por los
señalados.
Esta ruta es la que hace su
recorrido entre Cojutepeque y San
Salvador.
Los afectados han denunciado
infinidad de veces este tipo de situaciones a
las autoridades locales, de tránsito y
propietarios de los autobuses. Los responsables
han actuado en pro de la seguridad de los
pasajeros y demás conductores
particulares, pero los esfuerzos realizados por
estos no han logrado sus frutos.
El sargento Manuel Orellana,
delegado de Tránsito de la Policía
Nacional Civil (PNC) de Cojutepeque,
indicó que el problema en la ciudad es
grave, ya que a la semana son impuestas
más de 200 infracciones.
Sin embargo, aclaró
que la crisis vehicular es general.
También los motoristas particulares se
unen a la lista de infractores, constituida por
buseros, microbuseros y conductores de pick
ups.
Los
señalados
Al enfocar la atención
del tema en el comportamiento detectado entre
los responsables de la Ruta 113, Orellana
manifestó que las esquelas se imponen por
mal estacionamiento, "paradas" indebidas y
puertas abiertas. No obstante,
señaló que el factor "paradas" es
discutible, porque no han sido establecidas en
forma adecuada, y este inconveniente ha sido
generado por la despreocupación del
Viceministerio de Transporte.
El delegado policial
afirmó que, conciente de la
problemática que sufren los usuarios de
la Ruta 113, se ha preocupado por conversar con
los propietarios de los autobuses. Así,
se reúne con los empresarios agremiados
en cooperativas para coordinar el trabajo y
hacerles ver los errores que se reportan y los
que son sancionados con multas.
También
aclaró que el objetivo de la
Policía no es hacer un paquete de
esquelas, sino educar al conductor.
Los usuarios se quejan de que
tienen problemas con el servicio hasta en la
solicitud que hacen a los cobradores para
recibir el cambio después de cancelar el
pasaje.
Rogelio Santos León,
capacitador de la Escuela de Conductores de
Autobuses, Microbuses, Taxis y Pick ups
(ESCAMITP), explicó que recientemente
brindó una capacitación al gremio
de conductores de Cojutepeque de la Ruta
113.
Una
inversión
El curso se imparte en un
lapso de seis meses y es uno de los requisitos
que exige el Viceministerio de Transporte. Por
tanto, el conductor que no lo recibe no
podrá conducir un vehículo de
servicio colectivo. Al final de la
capacitación, los asistentes reciben un
carné que los acredita como
tales.
Si el conductor reincide en
las faltas cometidas, se le cancela el permiso y
ya no puede desempeñar ese
trabajo.
A pesar de las capacitaciones
recibidas, el servicio ofrecido por la 113 no
mejora y las denuncias de abusos y violencia de
conductores continúan.
El sargento Orellana
señaló que la Policía ha
confirmado que los conductores de dicha ruta
sobrepasan en curvas y circulan a excesiva
velocidad. Luego, citó el ejemplo del
motorista de la unidad placas AB 074093, quien
ya había recibido la capacitación
en la escuela de manejo y cuando un agente le
impuso una esquela por circular con las puertas
abiertas, éste, disgustado, tomó a
infracción y la rompió delante de
la autoridad.
Las
víctimas
Los accidentes de
tránsito ocasionados por esta ruta son
frecuentes. El último incidente reportado
fue el que se diera a conocer a través de
los medios de comunicación el viernes 25
de junio.
Uno de los buses fue baleado
por el conductor de otro vehículo con el
que peleo vía el autobús. El
hombre, molesto por el abuso del motorista de la
113, disparó hacia la parte trasera y
resultaron lesionadas dos personas.
Los afectados desean
soluciones, pues hay quienes deben continuar
aceptando el servicio de esta ruta a pesar de la
realidad. No tienen opción.