Economía
pierde dinamismo
El último informe
de FUSADES señala que la economía
salvadoreña sigue perdiendo dinamismo.
Hasta junio, la actividad económica
reporta un crecimiento del 2.1 por ciento, en
contraste con el 3.5 por ciento experimentado en
junio de 1998
Cristian
Menjívar
El Diario de
Hoy
La
economía salvadoreña
continúa perdiendo dinamismo,
según el informe trimestral de coyuntura,
correspondiente al segundo trimestre de 1999,
elaborado por el Departamento de Estudios
Económicos y Sociales (DEES) de
FUSADES.
Al cierre de junio de 1999,
la actividad económica sólo
registra un crecimiento del 2.1 por ciento
respecto al año anterior, en contraste
con el 3.5 por ciento de incremento a junio
1998, adelantó el director del DEES,
Roberto Rivera.
El informe, que será
presentado oficialmente este día,
también revela que continúa el
deterioro en áreas macroeconómicas
sensibles, como lo son el déficit fiscal,
el déficit en la balanza comercial y un
bajo crecimiento del crédito, sumado al
alza en las tasas de interés
real.
Con los datos obtenidos del
Banco Central de Reserva, Rivera confirmó
que la economía continúa perdiendo
dinamismo en los primeros seis meses del
año.
Las frías cifras son
también confirmadas por los resultados de
la Encuesta Dinámica Empresarial de
FUSADES, que reiteran que la economía
crece lentamente.
Los datos más
sobresalientes fueron que los indicadores
globales de ventas tocaron su nivel más
bajo en los últimos dos años, lo
que también estuvo acompañado de
una reducción de los márgenes de
utilidad.
El indicador global de
empleos continuó estancado, y los
índices sectoriales tampoco arrojan
resultados muy halagüeños: la
industria, prácticamente estancada;
comercio y construcción, con indicadores
negativos; y sólo el sector servicios
tuvo cierto dinamismo.
Como corolario, Rivera
confirmó que la caída en el Indice
de Precios al Consumidor desembocó en una
situación de deflación, que al
primer semestre del año acumuló un
nivel de -1.6 por ciento.
Vendemos
menos
El sector externo
(exportaciones) siguió
deteriorándose. Rivera adelantó
que el déficit comercial se amplió
en el primer semestre y el país
cerró con una brecha de casi 140 millones
de dólares de diferencia entre lo que
compró y lo que vendió.
Esta situación se
origina de la caída de los precios del
café y del azúcar, de la
contracción de las ventas de estos
productos, y de una reducción general del
9.5 por ciento de las exportaciones y el
incremento del 1.9 por ciento de las
importaciones.
El panorama fiscal tampoco se
ve claro.
El informe de FUSADES indica
que si bien el déficit de gastos del
gobierno en 1998 fue del 2.8 por ciento del
Producto Interno Bruto, el estimado para 1999 es
de 3.1 por ciento.
Esto traerá como
consecuencia la espera de un menor ahorro
corriente que el año anterior, una
caída en la inversión
pública y una lógica alza en el
déficit fiscal.
Créditos bajan,
intereses suben
La economía
también se caracterizó en este
primer trimestre de 1999 por la baja en el
otorgamiento de créditos, y en la
paulatina alza de las tasas de interés
real.
Rivera expresó que las
tasas de interés han tenido un
crecimiento, que denominó como
"importante"; que vienen alzando de manera
gradual desde el ultimo trimestre del año
pasado, pese a que la tasa de inflación
ha descendido al punto de entrar en una fase de
deflación.
Explicó que las tasas
reales han crecido entre seis y siete puntos
porcentuales en el período, un aproximado
de un punto porcentual por mes.
Como contraparte al alza de
las tasas, el otorgamiento de crédito
viene creciendo a una tasa menor que a la del
año pasado, lo que resulta compatible con
la menor demanda de dinero que se viene
experimentando.
Entre junio de 1998 y junio
pasado, el crédito al sector privado
creció a una tasa del 8.5 por ciento. En
contraste, a la misma fecha del año
anterior, el crédito creció al 10
por ciento.