Historia del comic:
De la trinchera a la cripta
(1939-1950)
Supermán
desató un éxito inmediato,
sirviendo como lazarillo a cientos de editores
estadounidenses. Muy pronto, sus equipos
artísticos copiaban la idea de Jerry
Siegel y Joe Schuster, saturando al mercado con
superhéroes.
Cristian
Villalta
El Diario de
Hoy
La
próspera empresa Detective Comics
engrosó sus filas con Batman, la Mujer
Maravilla, Flash, Flecha Verde y Shazam,
mientras que la principal rival, Marvel Comics,
se hizo de la Antorcha Humana, Namor y el
Capitán América. Poco
después, y luego que proyectiles
japoneses besaran, como Judas, el rostro de
Pearl Harbor, esos campeones del papel hicieron
causa común en la lógica de
guerra. Sin saberlo, ganaron la paz para morir
en ella
Con "Superman", los
caricaturistas estadounidenses abrieron la caja
de Pandora. Al principio, todo lo que
salía de ahí se convertía
en dólares, bajo el modo de paquines que
eran buscados por ansiosos niños y
adolescentes desprovistos de sueños. Poco
a poco, cualquier empresa editorial que se
preciase de su fuerza tomaba media docena de
superhéroes como punta de lanza, y las
ganancias no tardaban en llegar.
La idea de Jerry Siegel y Joe
Schuster, nacida a la sombra de las
mitología e iconografía griegas y
latinas, estableció desde entonces el
dominio de los "comic books" y el de las
páginas de muñecos de los
periódicos. En los paquines,
mayoritariamente editados por Marvel y DC
Comics, se volvió ley hablar de hombres o
extraterrestes con poderes fuera de lo normal,
luchando contra villanos de condiciones pares.
En los periódicos, apelando a las fuentes
establecidas por Outcault o Dirks a principios
del siglo, se siguió trabajando
caracteres más bonachones, dirigidos al
público familiar. Algunos héroes
quedaron por ahí, pululando entre los
crucigramas y la página de clasificados
-Tarzán, Roldán el Temerario,
Mandrake, el Fantasma-, pero difícilmente
superaron la etiqueta de aventureros.
Hacia fines de 1939, luego
que Bob Kane diese un nuevo espaldarazo a
Detective Comics con la creación de
"Batman", las ventas del paquín
homónimo superaban con creces las de
revistas de stand, como Time o Newsweek. Era
común que títulos "menores", al
estilo de "Captain Marvel", vendieran un
promedio de dos millones de copias mensuales.
Los expertos nominan a este período,
nacido en junio de 1938 en Kryptón y
finalizado el invierno de 1944 como "the Golden
Age of comics" o la era dorada de la
historieta.
Aquel
floreciente mercado no tardaría en
entronizarse como quintaesencia de la cultura
popular estadounidense, esa que pronto
incluiría las esvásticas y el
alemán como símbolos del oprobio.
El comic de
guerra
En medio de aquel maremoto de
paquines, a alguien, seguramente en el
Pentágono, se le ocurrió recordar
que al otro lado del mar se lidiaba una guerra
horrible, y entendió que el súper
héroe debía ser el símbolo
del nacionalismo yanqui. Pronto fue especie
común encontrar villanos de rasgos
asiáticos -el Mandarín, enemigo de
Iron Man, fue el más perdurable- y, por
supuesto, asesinos de raza aria.
En esa "patriótica"
labor de levantar arquetipos y estereotipos
destacó "Captain America" (el
Capitán América) de Simon y Kirby,
uno de los tres caracteres que le rindieron
frutos a la empresa Timely Comics,
posteriormente rebautizada como Marvel (los
otros dos fueron la Antorcha Humana y
Namor).
Era tradición que
cualquier personaje apareciese en su propio
paquín meses o años después
de hacerlo como "guest star" o artista invitado
de otros títulos. Sin embargo, acaso
apelando a una sucia e infallable estrategia de
mercado o cediendo a las presiones de la
maquinaria propagandística castrense,
Timely se dejó ir sin previo aviso con el
número uno del inédito
Capitán América, que
aparecía en la portada
propinándole un puñetazo al
mismísimo Adolfo Hitler.
En la contraportada de
aquella edición, el héroe invitaba
a los niños americanos a portar un gafete
con su rostro y denunciar a las autoridades
cualquier actividad de los espías
alemanes en su vecindario.
La manipulación
ideológica no fue siempre "tan" sublime.
Pronto los niños leían "Military
Comics", donde soldados y coroneles de la Marina
mataban nazis a discreción. Ese
ultrapatriotismo, del cual los norteamericanos
no han quedado exentos a finales del siglo, como
lo suponen productos artísticos al estilo
de "Independence Day" o "Air Force One" -hay
estúpidos en cualquier parte-
dejaría a sus principales símbolos
sin causa que defender en los próximos
años.
Luego
del hongo sembrado en Hiroshima, el
público, hombres mayoritariamente, ya no
se interesó por la ingenuidad de los
súper héroes de capa y disfraz,
sobre todo tras haber saboreado en carne propia
los tiroteos del enemigo de carne y hueso.
Sangre y
huesos
El paquín
comenzó a bajar sus ventas con el fin de
la guerra. Nunca redimidos de su afición
por el dólar, los editores recargaron
baterías, orientando a sus
ejércitos rumbo de otros derroteros: las
historias de animales -"funny animals"-, las de
policías y ladrones, y las de
terror.
Las "funny animals",
popularizadas hacía rato por Walt Disney,
eran un filón fácil de explotar,
sobre todo en las páginas de los
periódicos. En esa línea
bonachona, pero orientada al público
juvenil más "light", debe entenderse el
nacimiento de Archie y de Millie la
Modelo.
También estaba otro
camino, arado desde 1946 por el joven editor Lev
Gleason, propietario de la revista "Daredevil
Comics", y de "Crime Does Not Pay", que se
publicaba desde el invierno de 1942.
Esta última se
vendía muy bien, apelando al morbo y al
estilo de la nota roja. En el cintillo de la
primera página podía leerse "ALL
TRUE crime stories" -"todas son verdaderas
historias criminales"-. Las portadas mostraban
maniáticos quebrándole la cabeza a
una horrorizada mujer, o tres tipos con
metralletas asaltando un banco. Sin disimularlo,
sus vecinos de rubro le copiaron la idea, y
así nacieron "True Crime", "True Western
Crime", "Women Outlaws", "War Against Crime" y
"Crimes By Women".
Finalmente, estaba el horror,
que comenzó a ser prostituido en 1948,
cuando la ACG editó el primer
número del serial "Adventures into the
Unknown" (Aventuras dentro de lo desconocido),
seguida casi inmediatamente por el experimento
de la rival Avon Publishing, intitulado "Eerie
Comics".
Drácula
anduvo por ahí, al igual que Frankestein
y otros monstruos célebres del
romanticismo alemán, pero pronto el
género se fue tirando más a la
explotación de la líbido -tema
desde entonces colateral- y del lenguaje sucio.
Una de tantas madres estadounidenses, molesta al
observar el material con que se educaba uno de
sus pequeños, llevó sus protestas
hasta el Senado. El tema de los contenidos de
los paquines, la explicitez de algunos
materiales y la ausencia de regulación
supuso una discusión política
sobre las caricaturas. Pasarían cinco
años antes que una nueva
generación de guionistas y dibujantes,
nacidos bajo la gótica ala del
mccarthysmo, rescatase al género de la
tumba.
La historia del comic
(1939-1950)
1939: "Batman" (El
Hombre Murciélago), escrito por Bob Kane
e ilustrado por Bill Finger debuta en el
número 27 de la revista "Detective
Comics", de la compañía
homónima. "Sub-Mariner" (El
Príncipe Namor), escrito y dibujado por
Bill Everett, aparece en el número uno de
la revista "Motion Picture Funnies", y luego es
retomado junto a "Human Torch" (La Antorcha
Humana) de Carl Burgos en el primer
número de "Marvel Comics". Poco
después se publica "Superman #1", el
primer paquín dedicado
íntegramente a un solo caracter. Poco
después le seguiría "Batman #1",
donde Jerry Robinson crea a "the Joker" (El
Guasón).
1940: Primera
aparición de "the Spirit", creado por
Will Eisner. "Brenda Starr", de Dale Messick,
aparece como tira periódica en el Chicago
Tribune. Debut de "Robin the Boy Wonder" (Robin,
el Chico Maravilla), en el número 38 de
"Detective Comics". C.C.Beck y William Parker
crean al "Captain Marvel" (Shazam, o el
Capitán Maravilla), que aparece en el
número uno de "Whiz Comics".
También debutan "Daredevil"
(Diabólico), en el número seis de
"Silver Streak", "the Flash" y luego son
agrupados junto a otros superhéroes en
"the Justice Society of America" (la Sociedad
Americana por la Justicia, en el número
tres de "All-Star Comics").
1941: Debut de
"Captain America" (Capitán
América), de Jack Kirby y Joe Simon, en
el número uno de su propio título.
Debutan el "Plastic Man" (Hombre
Plástico) de Jack Cole, en el
número uno de "Police Comics"; la "Wonder
Woman" (Mujer Maravilla) de William Marsten y H.
G. Peters en el número ocho de "All Star
Comic"; "Archie", de Bob Montana, en el
número cuatro de "Pep Comics"; el "Green
Arrow" (Flecha Verde) de George Papp, en "More
Fun Comics", y se publica el primer
número de "Looney Tunes & Merrie
Melodies", con Bugs Bunny, Elmer Fudd y Porky
Pig.
1942: Aparece "Crime
Does Not Pay", el primer paquín
estrictamente con historias policiales. Aparece
la primera historia de "Donald Duck" (El Pato
Donald), dibujada por Carl Barks, en el
número nueve de "Four Color Comic" y se
publican los primeros números de "Wonder
Woman" y de "Archie Comics".
1943: "Pogo", de Walt
Kelly, debuta en el número uno de "Animal
Comics".
1944:
Alex Raymond dibuja su última
página sabatina de "Flash Gordon"
(Roldán el Temerario).
1945: "Little Lulu"
(La Pequeña Lulú) se convierte en
un paquín. Se publica el primer
número de "Frankenstein
Comics".
1946: Fundación
de "National Cartoonists Society"
(Asociación Nacional de Caricaturistas),
con Rube Goldberg como presidente. Alex Raymond
estrena "Rip Kirby" como tira periódica,
mientras Milton Caniff dibuja su última
de "Terry & the Pirates" (Terry y los
Piratas).
1947: Max Gaines muere
en un accidente naviero, y su hijo William toma
el control de EC Comics. Se publica el primer
número de "Eerie Comics", de la editorial
Avon Publishing, el primer paquín con
materiales de horror. Milton Caniff cede el
control de "Terry & the Pirates" (Terry y
los Piratas) a George Wunder, y comienza a
trabajar en "Steve Canyon".
1948: "Pogo", de Walt
Kelly, comienza a ser publicada como tira
periódica en el New York Star.
1950: "Lil Folks", de Charles
Schulz, cambia su nombre al de "Peanuts"
(Rabanitos), y salta de las revistas a los
periódicos. EC Comics comienza una nueva
era, cambiando su contenido a uno estrictamente
de horror. Luego publicaría los
títulos "Crypt of Terror (Tales From the
Crypt)" (Cripta del terror o Cuentos desde la
cripta), "Vault of Horror", "Haunt of Fear",
"Weird Science", "Weird Fantasy", "Crime
Suspenstories" y "Two Fisted Tales".
Comics 01:
"The Human Torch" (la
Antorcha Humana) y "The Submariner" (el
Príncipe Namor), combatiendo contra el
avance nazi, en la primera página de
"Marvel Mistery Comics #17", de marzo de 1941.
Dibujan y escriben Carl Burgos y Bill
Everett.
Comics 02:
"Captain America" (el
Capitán América) y su fiel amigo
Bucky, en la portada de la historia "Horror
plays the scales", del número siete de
"Captain America Comics", septiembre de
1941.
Comics 03:
"The Destroyer" (El
Destructor), vapuleando a Hitler y a sus
lugartenientes, en el número 12 de
"All-Winners Comics", de la primavera de
1944.
Comics
04:
Los asiáticos,
satanizados al máximo, en la portada de
"Yellow Claw" (La Garra Amarilla), dibujada por
Jack Kirby. Pearl Harbor desató una ola
antiamarilla que no ha cesado del todo a fines
del siglo.
Comics 05:
Portada del número 22
de "Crime Does Not Pay", publicado en junio de
1942 por la editorial Comic House. Su valor
actual en el mercado es de $1,200
dólares. Las historias de policías
y criminales se convirtieron en objeto de
culto.
Comics 06:
Este es el cover del primer
número de la revista "Eerie", el primer
paquín netamente de horror.
Comics 07:
Este es el número 17
de "The Crypt of Terror", de abril de 1950. El
título sería llevado a la pantalla
chica y a la grande cuatro décadas
después, bajo el nombre de "Cuentos desde
la Cripta".
Comics 08
Los héroes de Timely
Comics, después bautizada como Marvel
Comics, en una escena de la Segunda Guerra
Mundial. De izquierda a derecha: Arriba, "The
Submariner" (el Príncipe Namor); abajo,
con la bandera estadounidense, Bucky, el
ayudante de "Captain America" (el Capitán
América), que aparece en el centro. A su
derecha, arriba, "the Human Torch" (la Antorcha
Humana), y en la extrema derecha, la
versión femenina del Capitán.
Abajo, al centro, está "Red Skull" (Cara
Roja), el villano nazi.