Huyamos del
pecado
Vivimos en una
época en la que muchos creen que el
pecado es lo más normal del mundo. Para
que andemos en la luz y no en las tinieblas,
tengamos en cuenta que se peca de dos maneras:
cuando hacemos al otro lo que no queremos que
nos hagan a nosotros, y cuando dejamos de hacer
al otro lo que deseamos para
nosotros.
Por el padre
Eugenio Hoyos
Fallamos por acción al
tratar con egoísmo, odio, injusticia,
engaño, envidia y soberbia a los
demás.
Fallamos por omisión
al dejar de ser amorosos, afables, equitativos,
sinceros, sencillos, leales y
bondadosos.
En ocasiones se yerra
más por dejar de hacer el bien que por
contentarte con no hacer el mal. Cuídate
mucho de dañar a tus seres queridos. Es
peor que ofender a un desconocido.
Por eso hoy debe ser un
día para que todos tengamos limpia
nuestra conciencia, para hacer el bien, para
renovarnos, respetar los derechos y dignidad de
nuestros semejantes; para volver a disfrutar de
la oración en familia.
Muchos pensamos que Dios no
verá nuestros actos, pero recordemos: El
lo mira todo. Nada escapa a Sus ojos.
Oremos por tantos hermanos y
hermanos víctimas de las bandas de
secuestradores, de esos que no tienen temor a
Dios, pero que, de pronto, tendrán un
gran festín en el infierno si no cambian
sus vidas. Pidamos por estas personas desviadas,
para que Dios las cambie y las perdone.
Así que digamos todos ¡No al
secuestro!
Busca a Dios y piensa
positivo.
Escúchelo en Radio Paz
(88.5 FM), a las 11:35 a.m. y 9:35
p.m.