La Nota del
Día
27 de Julio de
1999
No cuesta ofrecer el oro y
el moro
- "E Israel
habitará confiado... En tierra de
grano y de vino; También sus cielos
destilarán
rocío..."
- Deuteronomio
33-28
Sin tapujos de ninguna
naturaleza, la reciclada dirigencia del FMLN
cuestiona el derecho de propiedad, consagrado en
la Constitución de la República,
reconocido como un derecho humano esencial por
las Naciones Unidas y fundamento jurídico
de la civilización occidental. En su
momento, el actual coordinador del partido,
Fabio Castillo, declaró que una
década después de asumir el poder,
el FMLN aboliría en el país la
propiedad privada; por su parte, el jefe de los
radicales, Shafick Handal, dijo en una
entrevista el lunes que había que
diferenciar entre "tres clases de propiedad", lo
que coincide con lo que propuso Leonel
González en TCS, de adoptar el socialismo
como el esquema económico para el
país.
La agrupación vuelve a
lo que fue su bandera original hace más
de treinta años: "lucha armada hoy,
socialismo mañana". Esto, a diferencia
del "socialismo ayer" que resume el batallar
moral de los pueblos emancipados del antiguo
bloque socialista. Se quiere levantar en el
futuro de El Salvador, lo que fue el oprobioso
pasado de tantas naciones: los esquemas de la
miseria, de los campos de concentración,
de los tiros en la nuca y los
genocidios.
Al hablar de "socialismo",
González, al unísono con la
diputada Menjívar, se ilumina: es la
promesa del mañana, lo que
solucionará las pobrezas y
terminará con las injusticias, lo que
alienta a cada hombre y mujer a dar lo mejor de
sí. El socialismo -nos aseguran ambos-
despierta en los espíritus la
solidaridad, el deseo de realizar obras, la
hermandad entre aquellos aglutinados en el ideal
de servicio. Ellos se sienten igual a
Jehová, mostrando a Moisés la
tierra prometida, donde fluyen ríos de
leche y miel, donde todo será
bienaventuranza y concordia.
¿Por qué,
entonces, se derrumbó el bloque
socialista de naciones, que a lo largo de siete
décadas mantuvo encendida la
imaginación de tantos millones de
hombres? La respuesta, de acuerdo con
González, es que los soviéticos no
aplicaron bien la doctrina. Pero si
fracasó allá, como también
ha fracasado en China, en el Sudeste
Asiático, en Corea del Norte y en Cuba,
en Nicaragua y una decena de países
africanos, aquí será distinto. Por
algún milagro genético que
favorece a nuestros socialistas, o por las
especiales condiciones que determinan la
realidad salvadoreña, lo que fue y
continúa siendo un desastre en los cuatro
puntos cardinales, aquí será
exitoso, humano, noble, inspirador,
abnegado.
Suprimen la propiedad y
aplican el socialismo
La condición
primordial para aplicar el socialismo, afirman
todos, radica en la supresión de la
propiedad privada. Los socialistas van por
encima de la "función social" con la que
se quiere limitar el derecho de propiedad, o de
la sarta de disparates expuestos por
Napoleón Duarte en su "comunitarismo para
un mundo mejor". 0 0Hay que acabar con la
propiedad privada como en la época
feudal, cuando toda la comarca pertenecía
al señor. Será él quien
asigne bienes, viviendas, campos de labranza,
fábricas y locales, además de dar
trabajo y entregar salarios, como en la
misérrima Cuba de hoy en
día.
¿Qué
pasará con nuestras viviendas? Pues
habrá que pagar un alquiler al gobierno
para habitarlas, además de poner a
disposición de otros ciudadanos y
familias los jardines que haya en su entorno, y
los cuartos y espacios que no necesitemos. Al
menos eso es lo que han hecho otros
regímenes del mismo corte
ideológico, para emparejar las
condiciones en que vive la población. Si
tal cosa se hace con la vivienda, se tiene que
proceder en similar manera con los negocios, los
talleres, los campos y las empresas. El "Estado"
será el dueño único. Como
tampoco habrá otros países en la
región, o en el Hemisferio, con un
sistema similar, estaremos confinados a una
burbuja de maravillas, como los coreanos del
norte.