Trasladan a reos de
Atiquizaya
El local donde estaban los
reos funcionaba en comodato y tenía que
ser devuelto a la Alcaldía. La
solución fue aumentar la población
del de Apanteos
Santa
Ana
Antolín
Escobar
El Diario de
Hoy
El
penal de Apanteos tiene, desde ayer, casi un
centenar de nuevos reos. Son parte de los que
permanecían en el reclusorio de
Atiquizaya, Ahuachapán, el cual tuvieron
que abandonar al concluir los cuarenta
años de comodato en que lo tenían
las autoridades. La municipalidad reclamó
el derecho del edificio.
Noventa y un reclusos
llegaron a Apanteos. Al menos otros veinte
fueron distribuidos en otras
cárceles.
Según el director de
Apanteos, Lic. Rafael Avilés, la
situación no representa problemas de
hacinamiento, ya que el sitio cuenta ahora con
1473 reos, y su capacidad máxima es
superior a los dos mil.
Un autobús, rodeado
por gran cantidad de custodios, sirvió
para llevar a los detenidos en dos viajes. A las
once de la mañana llegaron 46, y a las
dos de la tarde otros 45. Pocos familiares los
esperaban.
Aunque el director dijo que
no había ningún peligro de
desorden, un vigilante expresó que los
tenían "en estado de alerta" ante la
llegada de los reclusos de
Atiquizaya.
La situación fue vista
de diferentes maneras por los afectados. Uno de
los trasladados consideraba que tendrían
mejores condiciones, ya que el reclusorio
santaneco es amplio. Otros lamentaban que sus
familiares tendrán muchas dificultades
para visitarlos.
Apanteos es uno de los
penales con mayor capacidad en El Salvador y no
hay reclusos considerados de peligrosidad. De
los que llegaron ayer, unos están
procesados y otros en situación
preventiva.