Achacan a motoristas
millonaria deuda
Los empresarios de buses
están contra la pared, debido a la
millonaria deuda por las multas. La
mayoría de infracciones han sido
cometidas por motoristas que cambian de trabajo.
Pedro
Rodríguez
El Diario de
Hoy
Los
choferes de los autobuses tienen el santo de
espaldas. Los agentes de la Policía
Nacional Civil continúan
imponiéndoles esquelas por no respetar la
Ley de Tránsito. Los empresarios del
transporte han manifestado que "ya están
cansados y temen quedar en la calle por tanta
multa que les aplican a los conductores
irresponsables".
Los transportistas han
denunciado, en reiteradas oportunidades, que son
víctimas de acoso por parte de la PNC;
pero, al analizar individualmente las esquelas,
se han dado cuenta de que de cada 10,15 y hasta
20 multas, sólo en dos o tres casos es
responsabilidad del propietario del
autobús, el resto es por terquedad de los
motoristas de pasarse los altos, no respetar los
semáforos, hacer doble fila, bajar y
subir pasajeros en lugares prohibidos, y hasta
por golpear y amenazar al
público.
Un caso concreto. El
empresario Ricardo Antonio Erazo ha recibido 18
esquelas por infracciones cometidas por 6
motoristas que conducían el
autobús placas AB 076-195; pero, de
ellas, sólo tiene responsabilidad en dos,
que son: no llevar llanta de repuesto y
polarizar el parabrisas.
El empresario Erazo ha
recibido, del Ministerio de Hacienda, el estado
de cuenta de las 18 esquelas, que suman un total
de 13 mil 600 colones, las cuales deberá
pagar con el respectivo interés del 10
por ciento mensual.
Sin embargo, los 6 motoristas
que cometieron las infracciones cambian de
trabajo de una ruta a otra, y nadie les aplica
ninguna multa. Es decir, que los choferes son
impunes, mientras los empresarios buscan la
forma de obtener un préstamo o hipotecar
su casa para cancelar la deuda.
Las 16 multas restantes son
por no respetar la Ley de Tránsito, por
bajar a los pasajeros de la unidad donde no hay
paradas, por no llevar monedas para el cambio,
por estacionarse más tiempo de lo
necesario en una parada, etc.
Para los usuarios, aunque los
motoristas han ido a las escuelas de
capacitación, el único cambio en
ellos es su uniforme, pues los malos modales y
palabras soeces se mantienen.
Siguen las
multas
Mientras las gremiales de
autobuses realizan acciones de hecho para que el
Viceminis-terio de Transporte les condone las
multas impuestas en el 98 y este año, en
la calle los motoristas siguen atropellando a
los pasajeros, obstaculizando el tráfico
en las bocacalle, sonando sus claxon
estridentes, manejando a excesiva velocidad y,
lo más grave, conduciendo bajo los
efectos del alcohol y las drogas.