Usulután
Millares son obligados
a beber basura
San Buenaventura sufre las
consecuencias de que su principal fuente de agua
sea contaminada con las aguas negras de otros
dos municipios
Ruth Reyes
El Diario de
Hoy
Pese
a ser un río contaminado con aguas negras
y basura, el río Jalapa representa la
fuente de vida para centenares de
usulutecos.
En la actualidad, el afluente
es utilizado como desagüe por los
municipios de Nueva Guadalupe y Jucuapa.
Está última localidad es, tal vez,
la que más daña el caudal.
El río, además
de ser utilizado como abastecedor de agua, es el
único atractivo turístico del
municipio de San Buenaventura, población
ubicada al norte de la ciudad de Usulután
y a escasos dos kilómetros de la
carretera Panamericana.
Cuando el caudal del
río crece, durante la época de
lluvias, todos los días, por la
mañana, el olor que despide el agua
contaminada es fuerte y penetrante. Quienes
pueden, lo soportan; el resto se atiene a las
consecuencias: dolores de cabeza, náuseas
y vómitos.
"Vivir así es una
pesadilla. Por las noches, el mal olor no nos
deja dormir. Ya es hora que las autoridades
hagan algo", exclamó Marta Carolina Joya,
una de las afectadas.
En San Buenaventura, habitan
13 mil salvadoreños, y de ese total, dos
mil son afectadas de forma directa por dicha
contaminación.
Una
epidemia
La gente que sufre la
hedentina día tras día temen que
en esa zona se origine una epidemia que cobre la
vida de muchas personas.
Además de los malos
olores, no hay que olvidar los desesperantes
insectos, como zancudos y mosquitos, que
molestan a toda hora a los habitantes.
Los residentes también
corren el riesgo de enfrentarse a una epidemia,
ya que han proliferado animales como ratas y
cucarachas.
El problema de
contaminación en el río Jalapa
inició hace 40 años y hasta la
fecha no se tiene conocimiento de que haya
existido algún tipo de proyecto para
rescatar el afluente.
José Leonidas Castillo
Batres, alcalde municipal de San Buenaventura,
recuerda que la crisis comenzó cuando
él era aún un
niño.
"La problemática
inició hace muchos años, pero
ahora ha empeorado considerablemente",
alegó.
Todo fue en
vano
El jefe edilicio asevera que
todas las gestiones que él y su concejo
han efectuado para solucionar dicha
problemática han sido en vano, pues poco
o casi nada se ha logrado.
Parte de los esfuerzos
incluyen la denuncia interpuesta en el
Ministerio de Agricultura y Ganadería
(MAG).
Dicha cartera de estado
envió un equipo de inspectores para que
verificaran el lugar y el grado de
contaminación. Castillo Batres recuerda
que tomaron muestras del agua y demostraron que
las aguas negras han contaminado el
afluente.
"Pero
hasta ahí llegó todo. Mientras
tanto, Jucuapa continúa arrojando las
aguas negras al río", agregó
preocupado el jefe edilicio.
Las aguas el río
Jalape causan problemas en varias zonas, pero,
sobre todo, en la quebrada El Copinol, Las
Chacras y La Caridad, cerca de donde habitan dos
mil personas que durante el verano consumen agua
del cauce, la cual también es usada en
los quehaceres domésticos.
Castillo Batres
aseguró haber conversado en varias
ocasiones con el Alcalde Municipal de Jucuapa,
para tomar medidas que eviten más
daños a los habitantes de San Buena
Ventura. No obstante, la situación
persiste.
La población exige a
las autoridades responsables que se actúe
contra los culpables de la contaminación.
Ellos esperan que alguna entidad les dé
soluciones y les devuelvan el bienestar lo
más pronto posible, "antes de que el
río sea una cloaca".