Cabañas
Jurados no deben ver
los casos de violación
El miedo y la incredulidad
han ganado la batalla al análisis y la
persuasión de los ciudadanos que
conforman los jurados durante los juicios. En
Sensuntepeque, la gente está cansada de
emitir veredictos
Rosemarié
Mixco
El Diario de
Hoy
El miedo a ser agredido por
los familiares o conocidos de los imputados o
las víctimas, es un factor muy
determinante y común entre los miembros
de un jurado a la hora de emitir un veredicto
durante un juicio.
En Sensuntepeque, el problema
empeora. Ahí son muy pocos los nombres
que aparecen en los listados utilizados por la
Corte Suprema de Justicia para elegir a los
ciudadanos que conformarán los tribunales
de Conciencia o jurados. Casi siempre son los
mismos.
Estas personas afirman estar
cansada de asistir a las vistas públicas.
Adrián Fuentes,
sensuntepecano que labora en el Instituto
Nacional de Pensiones de los Empleados
Públicos (INPEP), aseguró que ha
sido parte de un jurado hasta dos veces por
semana.
Recientemente, durante un
juicio de este tipo, uno de los miembros del
jurado manifestó, ante todos los
asistentes a la vista pública, que era
necesario actualizar el número de
personas que pueden colaborar como parte de un
jurado.
Sensuntepeque es un caso
especial, pero los ciudadanos exigen se respete
su tiempo, pues ellos colaboran con el
órgano judicial en los procesos a que son
llamados .
Un zapatazo
Además de exigir que
los listados de personas aptas para formar un
jurado sean actualizados, los ciudadanos desean
que la ubicación de estos sea modificada
en el Tribunal de Sentencia de
Sensuntepeque.
"Lo único que nos
separa de la gente que llega como audiencia es
una baranda de hierro", expresó la
señora Xiomara Castillo, empleada de la
Gobernación Política Departamental
de Cabañas.
Para ellos, el barandal no es
garantía alguna contra los ataques de los
familiares de los imputados o las
víctimas.
Si bien es cierto que a la
sala de juicios no se permite el ingreso de
armas, también es cierto que una persona
conmocionada por el veredicto emitido durante la
vista pública, podría arrojar un
zapato a alguno de los jurados.
Elsy Vásquez, empleada
de la Dirección Departamental de
Educación de Sensuntepeque, no
sólo le teme a los zapatazos, sino que,
además, no está de acuerdo conque
el jurado entre al mismo tiempo que el resto de
asistentes, y aún peor, permanezcan en un
solo lugar antes de entrar al juicio.
"La gente identifica a los
integrantes del jurado y empiezan a hacer
comentarios, los cuales nos crean una idea
previa de lo que se escuchará en la
sala", alega.
Entonces, el jurado entra
prejuiciado a la vista pública, donde
escucharán las intervenciones de la
Fiscalía y la Procuraduría, y los
testimonios de testigos y peritos.
¿Y la
seguridad?
El temor entre el jurado se
incrementa, cuando el imputado o acusado es un
miembro conocido por la comunidad. Mucho peor si
es considerado un ciudadano respetable o incapaz
de efectuar un delito.
Para el caso, la semana
pasada, específicamente miércoles
7 de julio, fue absuelto un imputado acusado de
violación en perjuicio de una menor de 14
a 16 años de edad, que además
padece de cierto retraso mental.
Una de las personas, que
participó como jurado y pidió no
identificarsele, explicó que para ellos
era muy arriesgado emitir una resolución
condenatoria, pues el acusado era respaldado por
un grupo bastante fuerte de conocidos que
asistieron a la audiencia.
El hombre alegó que,
si lo hubieran condenado, la turba hubiese
arremetido contra ellos.
Fue así que optaron
por pedir a la comunidad que intercediera entre
sus integrantes para analizar el daño
causado con ese tipo de hechos, y se luchar por
evitar que delitos como el de violación
continúen registrandose en ese
lugar.
Hay abogados que apoyan la
idea de que los procesos contra violadores sean
conocidos por los tribunales de Conciencia y no
por un jurado, pues a la hora de valorar los
peritajes como el examen forense y otras pruebas
técnicas, el juez posee mayor capacidad
de análisis.
El jurado deja de analizar,
cuando su integridad física está
en juego.