Cabañas
Culpable, pero lo
absuelven
El violador acecha a su
víctima, planea su actuación,
busca el momento oportuno y aprovecha la soledad
del momento. Luego, forcejea, golpea, humilla y
consuma el hecho sin temor alguno. Si lo
denuncian, sólo será su
versión contra la de la
víctima
Rosemarié
Mixco/María T. Pérez
El Diario de
Hoy
Las
violaciones sexuales abarcan un porcentaje
significativo entre los delitos contra la mujer
y el menor en el departamento de Cabañas,
al norte del territorio nacional.
Sólo durante el mes de
junio se registraron once denuncias entre
violaciones y tentativas de violación en
la Unidad de Delitos contra la Mujer y el Menor,
en su relación Familiar, de la
Fiscalía General de la República,
de la subregional de Sensuntepeque.
De abril de 1998 a junio de
1999 hay un total de 49 casos.
De los datos aportados por
las autoridades del Ministerio Público,
debe resaltarse el caso del cantón Santa
Marta, en la Ciudad de Victoria, donde se
concentraron la mayoría de delitos de
este tipo durante el año
pasado.
Recientemente, la
Fiscalía ha conocido casos sobre todo de
Ilobasco. Tanto Victoria como Ilobasco son
regiones que se prestan para que los violadores
amenacen a la población femenina, tanto
menores como adultas.
La Licda. Reina Irene
Alemán, jefa de esa unidad de la FGR,
afirmó que hasta la fecha sólo se
han reportado dos casos de violación en
perjuicio de menores varones, y ambos en la
ciudad de Sensuntepeque.
Sin pruebas
Pero tal vez la
preocupación más grande de la
acusadora frente a esta realidad, es el hecho de
que un 65% de imputados que llegan a vistas
públicas son absueltos.
"Un 10% de sospechosos son
exonerados, y un 90% llegan a juicio, pero de
este porcentaje sólo un 25% son
condenados", detalló la Licda.
Alemán.
Los factores que impiden
comprobar la veracidad de un delito
varían, pero en este tipo de actos
delictivos es un poco más complicado,
pues los criminales suelen realizar el delito en
secreto, a escondidas.
Eso implica la carencia de
testigos presenciales por lo general.
Podrían existir testigos referenciales
(personas que dan referencia del hecho
investigado), pero también no es muy
común.
"Es difícil, pero la
nueva normativa admite el testimonio de la
ofendida como víctima y testigo. Por lo
general, las investigaciones se inician con base
a la declaración de la persona
dañada", explicó la
fiscal.
Para complicar más las
circunstancias, se ha constatado que algunos de
los violadores usan preservativos para evitar
aquello de las huellas seminales.
El jurado
Pero tal vez el
obstáculo más fuerte en la
actualidad, para la parte acusadora que
investiga a un violador, es comprobar la
culpabilidad ante los miembros del
jurado.
Para ellos es difícil
que las cinco personas de la comunidad que
emitirán el veredicto, analicen las
pruebas técnicas que acompañan las
investigaciones.
Además, si el imputado
es un sujeto conocido al que le pueden temer,
prevalece entre ellos el miedo a las
represalias. Tampoco se descarta que los
integrantes del Tribunal de Conciencia no crean
que el acusado sea capaz de cometer un delito
semejante.
Una de las fiscales de la
Unidad de Delitos contra la Mujer y el Menor
comentó que tuvo un caso (no
específico porque era procesado) en el
cual el imputado resultó ser un vendedor
de golosinas, pero como el jurado lo
conocía, votaron a favor de su
libertad.
Para el Ministerio
Público en Sensuntepeque, los delitos de
violación deberían ser juzgados en
un Tribunal de Conciencia, para que sea un juez
quien emita el veredicto de pleno derecho (sin
necesidad de un jurado).
De lo contrario, muchos
culpables seguirán libres
y...¿Quién descarta llegar a ser su
víctima?