La Nota del
Día
7 de julio de 1999
Con "Cairo+5" revive
Herodes
"....ROMA, 24 (ACI).- El
gobierno chino habría admitido el fracaso
de su política de control natal al
considerar seriamente la posibilidad de permitir
que los matrimonios en China puedan tener un
segundo hijo, debido a los graves desequilibrios
sociales originados por la regla del hijo
único..."
"...es hacerse vanas
ilusiones que los reunidos en Nueva York (para
discutir el progreso del plan "Cairo+5") apoyen
una nueva visión de la riqueza de los
pueblos, en el sentido de agrandar el banquete
versus reducir el número de
comensales..."
Editorial del Wall Street
Journal (un resumen del cual se publica en esta
edición)
Pese a los tenebrosos
pronósticos que se escuchan desde
principios de siglo, con el paso del tiempo es
mayor la prosperidad de los pueblos del mundo.
De 1960 a la fecha se ha duplicado el ingreso
real per cápita a nivel global, pese a
"la explosión demográfica", a las
guerras, al socialismo y a las varias
catástrofes naturales. Aunque se
mantienen los castro, los ortega, los kim y los
chávez, hay un repunte de bienestar en
los cuatro puntos cardinales, aun en las
naciones de la derrumbada Unión
Soviética, en China, Vietnam y Camboya,
que han emprendido la ruta del
capitalismo.
Nada de esto, empero, hace
mella en los profetas apocalípticos, para
quienes el gran problema de la humanidad son los
niños que nacen, sobre todo, como dice el
Wall Street Journal, los "niños
amarillos, cafés y negros". Y para
asegurarse de que a esos nacimientos se les
pondrá un límite, las
organizaciones antinatales sostenidas por los
países desarrollados llevan a cabo
campañas y programas en las regiones
pobres, en buena medida bajo el auspicio de las
Naciones Unidas.
Con tal propósito
tiene lugar en estos días la
reunión "Cairo+5" en Nueva York, para
establecer "el progreso" de los lineamientos
sentados en la conferencia de El Cairo, que hace
cosa de cinco años reunió a los
más lustrosos Herodes de la actualidad.
La conferencia ha conseguido que gobiernos que
por ley se oponen al aborto (El Salvador entre
ellos), prácticamente lo apoyen.
Además, pese a las declaraciones sobre
"la libertad para escoger", en la conferencia se
premió a Vietnam por la política
draconiana que ha impuesto contra los
nacimientos, al mismo tiempo que se habló
de la "decepción" que sienten por Chile,
donde el aborto y el divorcio están
prohibidos.
El primer mundo envejece y se
achica
Los extremos en los que cae
el antinatalismo son escalofriantes. En China
comunista, las familias no pueden tener
más que un hijo o hija, lo que ha llevado
a que millones de madres aborten a sus
niñas, causando un exceso de varoncitos.
En el Africa se ha esterilizado a incontables
mujeres contra su voluntad o sin consultarles,
como sucedía en Puerto Rico hace varias
décadas. Y ya se habló de
alimentos a los que se mezclan
anticonceptivos.
Al reverso de la medalla
está otro hecho contundente: que en el
mundo desarrollado las poblaciones están
envejeciendo y reduciéndose, lo que las
vuelve vulnerables a las presiones poblacionales
de sus vecinos. Este efecto era predecible: las
parejas modernas tienden a ver a los
niños como algo que puede dejarse "para
después", con el resultado de que al
decidirse los cónyuges han pasado los
mejores años para procrear y educar
hijos. En nuestro suelo, las familias urbanas
tienen menos niños que las
rurales.
Es verdad que cada
niño que nace se tiene que alimentar,
vestir, enseñar, guarecer. Muchas
familias no consiguen sostenerlos y los lanzan a
la calle, como en la China de principios de
siglo los tiraban en los basureros. Pero,
eventualmente, lo que está a favor de
esas criaturas -sus manos y su inteligencia-
compensa "a nivel macroeconómico" la
inversión efectuada. De no haber sido por
la locura de la guerra y las reformas,
estaríamos hoy mucho más
prósperos con una mayor población,
que antes.