Santa
Ana
Retiran vendedores de
calle
No se permitirán
ventas ambulantes en los alrededores del campo
de la feria en Santa Ana. Este anuncio municipal
no fue atendido por seis comerciantes, quienes
se instalaron en las aceras frente al que
será el sitio indicado para las
celebraciones en la cabecera
departamental
Antolín
Escobar
El Diario de
Hoy
Esta
prohibición se ha hecho con el
propósito de facilitar el desplazamiento
de peatones y vehículos, evitar la
formación de basureros y favorecer el
control de los productos comercializados. Sin
embargo, un grupo de venededoras ignoraron la
disposición, e instalaron sus champas de
madera y lámina frente a la finca
Procavia para ofrecer comida.
Una jueza especial de la
municipalidad llegó al sitio con varios
miembros del Cuerpo d e Agentes Metropolitanos
(CAN) para hacer ver a las vendedoras que no se
permitiría su permanencia en el
lugar.
Como respuesta, obtuvieron
insultos y gritos. Dos de las comerciantes,
incluso, tenían en sus manos una un
machete y un garrote. No estaban dispuestas a
que las quitaran del sitio.
Pero las autoridades fueron
radicales. Ellos atendían una orden
superior y la cumplieron, aunque las vendedoras
no estuvieran de acuerdo.
Tablas al
suelo
Mientras las comerciantes
protestaban, los agentes del CAM derribaron las
tablas que formaban los puestos de
venta.
Ellas expresaban que no
tienen dinero para cancelar los impuestos, y que
con instalarse "no dañaban a nadie", y,
además, habían pedido permisos a
los dueños de las casas para
hacerlo.
Sin embargo, un vocero del
cuerpo de seguridad recordó que los
derechos sobre las aceras no son de los
dueños de viviendas.
Zoila del Carmen Ancheta, una
de las desalojadas, enfatizó que no
pueden pagar impuestos, pero dijo que
aceptarían el desalojo para evitar
enfrentamientos.
Otras de las vendedoras
lloraban al ver destruidas sus
champas.
Los
encargados del desalojo se negaron a informar la
indentidad de quien lo había
ordenado.
Uno de ellos se negó a
identificarse, y expresó que "era orden
de las autoridades más altas".
Mientras las acciones se
desarrollaban, un grupo de agentes de la PNC
permanecieron cerca observando las acciones.
Ellos estaban presentes para intervenir en casos
de desórdenes.
Las vendedoras desalojadas
accedieron a instalarse en el campo de la feria,
y expresaron que, aunque por ahora sus ventas
son mínimas, confían en que la
situación se normalice durante las
fiestas patronales a partir de la próxima
semana.
Voceros de la municipalidad
pidieron a los comerciantes su apoyo para evitar
este tipo de desórdenes, e indicaron que
han hecho una concesión especial a las
desalojadas.
"Queremos que haya seguridad
para visitantes y vendedores, y así
evitar los desórdenes", dijo uno de
ellos.