Woody
Allen:
'El jazz es el
único arte que va directo al
corazón'
El director y actor se encuentra en
España presentando su último
filme, "Sweet and Lowdown"
Barcelona
(España)
EFE.- El actor y director estadounidense
Woody Allen dijo en la ciudad española de
Barcelona que "el jazz es el único arte
que va directamente al corazón", en la
presentación de su última
película "Sweet and Lowdown" (Dulce y
bajo).
La
vida de un guitarrista de jazz de los
años 30 es el argumento de este
largometraje, con el que el cineasta rinde
homenaje al músico Django Reinhardt y al
jazz, su gran pasión.
"Sweet and Lowdown" se sirve de una excelente
banda sonora y una brillante fotografía
para contar, con gran talento narrativo, la
historia de un virtuoso de la guitarra llamado
Emmet Ray "superado sólo por Django",
según asegura el protagonista en varias
ocasiones a lo largo de la película.
Con este largometraje, Allen recupera el aire
romántico de algunos de sus largometrajes
de época, como "La rosa púrpura de
El Cairo" o "Balas sobre Broadway", filmes que
el realizador ha mencionado entre las cuatro
películas de las que se siente más
satisfecho.
Las otras dos son "Maridos y mujeres", fiel
retrato de la vida sentimental del cineasta y de
su visión de la pareja, y "Zelig", una
película con estructura de falso
documental.
Este mismo recurso ha servido a Woody Allen
para presentar al protagonista de "Sweet and
Lowdown", que en realidad nunca existió,
como si se tratara de un personaje real.
Jazz, la pasión de Allen
El propio Allen aparece en el filme simulando
ser un entendido de jazz que cuenta en una
entrevista sus recuerdos sobre este guitarrista
infantil, egoísta e irresponsable, que
interpreta Sean Penn.
"Elegí a Sean Penn porque es uno de
los pocos actores estadounidenses capaz de
conseguir que un personaje, egoísta y
ridículo como el que interpreta, levante
el aprecio del público", dijo el cineasta
en una concurrida rueda de prensa.
El relato se centra en la relación del
protagonista con la música, su gran
pasión, y con las mujeres, que intenta
mantener en segundo término y de las que
evita enamorarse.
A su pesar, el protagonista se enamora de una
mujer muda que interpreta Samantha Morton y de
una amante de riesgo que acaba
traicionándolo con un gángster, a
la que da vida Uma Thurman.
El personaje de Samantha Morton, que se
expresa sin palabras, y algunas escenas
cómicas, como la que muestra al
guitarrista peligrosamente colgado de una luna
de cartón-piedra, forman parte del
homenaje que Woody Allen hace al cine mudo.
"Charlie Chaplin y Buster Keaton son dos
cineastas muy importantes para mí", dijo
Allen, que ha recordado que el primer
guión que escribió de "El
dormilón" estaba ambientado en un
hipotético futuro en el que no
existía la palabra, porque "quería
justificar un filme mudo en la era del
sonido".
"Samantha Morton hubiera sido una de las
caras más perfectas del cine mudo",
aseguró Woody Allen, quien considera que
este personaje representa la dulzura del jazz,
mientras el guitarrista representa la cara sucia
de esta música.
El título "Sweet and Lowdown" (Dulce y
bajo) hace referencia a estas dos facetas de la
música de jazz, "su lado dulce y sensual
y su aspecto más sucio y sexual",
según el cineasta.