Usulután
Allá en el
puerto...
Los habitantes de Puerto Parada, en
Usulután, se sienten aislados.
Allí, las obras comunales pocas veces se
disfrutan, y para la municipalidad, la crisis
ocasionada por la basura es algo imposible de
resolver
Rosa
Fuentes
El Diario de
Hoy
Uno
de los pocos lugares del municipio de
Usulután con alto potencial
turístico permanece olvidado por las
autoridades, según lo manifestado por los
habitantes.
Puerto Parada es una zona de mucho comercio y
movimiento turístico, ubicada a 10
kilómetros al sur de la cabecera
departamental y jurisdicción del
cantón Las Salinas.
Para los mil 200 habitantes de ese
caserío, son muchos los problemas que les
impiden caminar hacia el desarrollo.
Uno de los más preocupantes es la
falta de un eficiente servicio de aseo.
La basura "adorna" una variedad de rincones
del caserío, donde la generalidad de
residentes sobrevive de la pesca artesanal.
"No tenemos donde depositarla. Las
autoridades municipales no se preocupan por
mejorar la localidad", alegó la ciudadana
Gloria Márquez.
La preocupación de los vecinos es que
los botaderos se convierten en nidos de insectos
transmisores de una serie de enfermedades.
Para muestra, un botón: Márquez
señaló que durante la época
lluviosa anterior hubo un incremento de casos de
diarrea entre la población infantil de
Puerto Parada, debido a la propagación de
las moscas.
Al respecto, las autoridades difieren de
opiniones, pues la municipalidad cree que es un
problema que forma parte ya de la localidad, y
la Gobernación aboga por la
ubicación de un relleno sanitario.
Desde siempre
El alcalde municipal de Usulután,
agrónomo Mauricio Durán,
manifestó que la crisis de desperdicios
en Puerto Parada se ha sufrido desde
siempre.
"Ya no existe un control para ello",
recalcó.
Sin embargo, el gobernador departamental
Julio César Portillo argumentó que
existen posibilidades de construir un relleno
sanitario en esa localidad.
Pero la basura no es lo único que
ahoga a las familias de Puerto Parada,
también es preocupante la falta de un
servicio de agua potable.
Leonidas Escobar expresó que hay
zonas, en ese caserío, donde la gente se
ve obligada a beber agua salada.
"Uno la consume así, porque no se
puede hacer nada. El agua que se dice es
purificada es muy cara", agregó.
Esta crisis, al parecer, tiene más
posibilidades de ser resuelta, pues según
lo manifestado por Durán, el Ministerio
de Salud está pendiente de que no haya
contaminación.
Además, se ha optado por construir
pozos en zonas altas, para que el agua que se
consuma no tenga ningún contacto con el
agua salada.
Los habitantes esperan que las posibles
soluciones no sean solo promesas.
Así
es la vida del pescador.
La
zona costera del caserío Puerto Parada
representa la fuente de trabajo para cerca de 5
mil habitantes que dedican su tiempo a la pesca
de mariscos.