Martes 21 de diciembre























 





PUBLICIDAD

La feliz Navidad de Gladys

Gladys Galicia, de tres años, recibió un cargamento de donaciones que personas altruistas entregaron luego de diéramos a conocer su caso.

Gustavo Rico Baños
El Diario de Hoy

El mismo día que publicamos el problema que padecía Gladys, así como de la extrema pobreza en que vive junto con su madre y seis hermanos en Tacuba, Ahuachapán, el teléfono no dejó de sonar en nuestras oficinas.

Muchos lectores nos contactaron para ofrecer obsequios para la niña. Algunos querían regalarle ropa, juguetes y dinero.

Donativos desde 35 colones hasta cajas con víveres o ropa nueva para niños fueron algunos de los regalos que comenzamos a recibir.

Incluso tuvimos que ocupar un día completo para recolectar lo donado, porque tuvimos que viajar desde la ciudad de San Vicente hasta Colón, en el departamento de La Libertad, con el fin de que Gladys tuviera una feliz Navidad.

Algunas cajas contenían víveres y ropa; incluso un donante había escrito una carta para "una gran familia", donde deseaba a los Galicia los mejores augurios para el próximo año.

Gracias a amas de casa, estudiantes, ejecutivos y donantes con profesiones variadas logramos reunir cinco cajas con ropa y víveres, nueve bolsas de ropa para niños y adultos, tres latas con leche en polvo, comida en lata, juguetes, pañales, calzado y 900 colones en efectivo.

Cirugía y alojamiento

Pero no solo recibimos ayuda material, sino la promesa de operar a la niña (al principio se creyó que la pequeña necesitaba cirugía por su problema) por parte del doctor José Roberto Rottman, quien le ofreció sus servicios sin costo alguno en su clínica privada.

El señor Levi García ofreció también albergue, comida y transporte a la niña y a su madre por si la operación se realizaba en San Salvador.

Navidad adelantada

La semana pasada viajamos nuevamente a Tacuba con un cargamento de víveres y ropa, y la intención de traernos a la niña y su madre, pero con la interrogante de quién cuidaría a los otros niños o si nos traeríamos solo a Gladys.

Rosa Amélida se alegró al vernos y nos comentó que los médicos de la Unidad de Salud de Tacuba mandaron a traerla al ver la nota en esta sección y que gracias a Dios no se necesita operar a Gladys, ya que resultaron ser parásitos lo que ella tenía.

Los médicos de la unidad de salud la pusieron bajo tratamiento y eso anula una intervención quirúrgica. La chiquilla pasará en control con pediatras por algún tiempo hasta que se cur del todo.

Mientras Rosa Amélida contaba las buenas nuevas de su hija, sus otros hijos corrían al cargar los donativos que apiñaron a la entrada del rancho. En un momento, la señora abrió los sobres con dinero.

"El dinero es suyo", le dije, y ella nos dio las gracias y sonreía al ver a sus hijos cargar los bultos.

Luego de que el fotógrafo Ernesto Rivas repartiera la ropa, los zapatos y los juguetes de felpa a los niños y niñas nos despedimos, pero no sin antes escuchar las únicas palabras de Gladys, quien nunca había pronunciado palabra alguna, y fue un sonoro ¡Adiós! que repitió sin cesar hasta que nos perdimos de vista.

Hogar por un día

El domingo 12 de diciembre, 114 niños huérfanos y abandonados tuvieron la oportunidad de tener por un día el amor y el calor de una familia.

Los internos en las Aldeas Infantiles SOS, de La Libertad, tuvieron un agasajo por parte del programa "padrinos", impulsado por el Club Rotario de San Salvador Sur.

A las siete de la mañana del pasado domingo, grupos familiares y el niño de las Aldeas (ahijado) salían a pasar un día juntos en la playa, el cine, parques, restaurantes y otros lugares según sus deseos.

Muchos padrinos terminaron el día recibiendo la comunión con sus ahijados.

Algunos grupos familiares incluso tenían hasta cinco ahijados y a todos los llevaron de paseo, con el fin de darles a conocer el calor de un hogar, aunque fuera por un día.

Cada padrino debía cancelar sesenta colones por el permiso de sacar al ahijado de la Aldea; pero este dinero se utilizó para financiarles la fiesta navideña que tuvieron el sábado 18.

Pero lastimosamente no todos los internos pudieron salir: cinco de ellos se quedaron en la Aldea debido a problemas de salud: unos tenían fiebre y otros padecían gripe.

Sin embargo, quienes tuvieron la suerte de salir a pasear con sus padrinos disfrutaron a lo grande y quedaron muy agradecidos con ellos.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Espectáculos] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'99] [Portada]