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La feliz Navidad de
Gladys
Gladys Galicia, de tres años,
recibió un cargamento de donaciones que
personas altruistas entregaron luego de
diéramos a conocer su caso.
- Gustavo Rico
Baños
- El Diario de
Hoy
El
mismo día que publicamos el problema que
padecía Gladys, así como de la
extrema pobreza en que vive junto con su madre y
seis hermanos en Tacuba, Ahuachapán, el
teléfono no dejó de sonar en nuestras
oficinas.
Muchos lectores nos contactaron para ofrecer
obsequios para la niña. Algunos
querían regalarle ropa, juguetes y
dinero.
Donativos desde 35 colones hasta cajas con
víveres o ropa nueva para niños
fueron algunos de los regalos que comenzamos a
recibir.
Incluso tuvimos que ocupar un día
completo para recolectar lo donado, porque tuvimos
que viajar desde la ciudad de San Vicente hasta
Colón, en el departamento de La Libertad,
con el fin de que Gladys tuviera una feliz
Navidad.
Algunas cajas contenían víveres y
ropa; incluso un donante había escrito una
carta para "una gran familia", donde deseaba a los
Galicia los mejores augurios para el próximo
año.
Gracias a amas de casa, estudiantes, ejecutivos
y donantes con profesiones variadas logramos reunir
cinco cajas con ropa y víveres, nueve bolsas
de ropa para niños y adultos, tres latas con
leche en polvo, comida en lata, juguetes,
pañales, calzado y 900 colones en
efectivo.
Cirugía y alojamiento
Pero no solo recibimos ayuda material, sino la
promesa de operar a la niña (al principio se
creyó que la pequeña necesitaba
cirugía por su problema) por parte del
doctor José Roberto Rottman, quien le
ofreció sus servicios sin costo alguno en su
clínica privada.
El señor Levi García
ofreció también albergue, comida y
transporte a la niña y a su madre por si la
operación se realizaba en San Salvador.
Navidad adelantada
La semana pasada viajamos nuevamente a Tacuba
con un cargamento de víveres y ropa, y la
intención de traernos a la niña y su
madre, pero con la interrogante de quién
cuidaría a los otros niños o si nos
traeríamos solo a Gladys.
Rosa
Amélida se alegró al vernos y nos
comentó que los médicos de la Unidad
de Salud de Tacuba mandaron a traerla al ver la
nota en esta sección y que gracias a Dios no
se necesita operar a Gladys, ya que resultaron ser
parásitos lo que ella tenía.
Los médicos de la unidad de salud la
pusieron bajo tratamiento y eso anula una
intervención quirúrgica. La chiquilla
pasará en control con pediatras por
algún tiempo hasta que se cur del todo.
Mientras Rosa Amélida contaba las buenas
nuevas de su hija, sus otros hijos corrían
al cargar los donativos que apiñaron a la
entrada del rancho. En un momento, la señora
abrió los sobres con dinero.
"El dinero es suyo", le dije, y ella nos dio las
gracias y sonreía al ver a sus hijos cargar
los bultos.
Luego de que el fotógrafo Ernesto Rivas
repartiera la ropa, los zapatos y los juguetes de
felpa a los niños y niñas nos
despedimos, pero no sin antes escuchar las
únicas palabras de Gladys, quien nunca
había pronunciado palabra alguna, y fue un
sonoro ¡Adiós! que repitió sin
cesar hasta que nos perdimos de vista.
Hogar por un día
El domingo 12 de diciembre, 114 niños
huérfanos y abandonados tuvieron la
oportunidad de tener por un día el amor y el
calor de una familia.
Los internos en las Aldeas Infantiles SOS, de La
Libertad, tuvieron un agasajo por parte del
programa "padrinos", impulsado por el Club Rotario
de San Salvador Sur.
A
las siete de la mañana del pasado domingo,
grupos familiares y el niño de las Aldeas
(ahijado) salían a pasar un día
juntos en la playa, el cine, parques, restaurantes
y otros lugares según sus deseos.
Muchos padrinos terminaron el día
recibiendo la comunión con sus ahijados.
Algunos grupos familiares incluso tenían
hasta cinco ahijados y a todos los llevaron de
paseo, con el fin de darles a conocer el calor de
un hogar, aunque fuera por un día.
Cada padrino debía cancelar sesenta
colones por el permiso de sacar al ahijado de la
Aldea; pero este dinero se utilizó para
financiarles la fiesta navideña que tuvieron
el sábado 18.
Pero lastimosamente no todos los internos
pudieron salir: cinco de ellos se quedaron en la
Aldea debido a problemas de salud: unos
tenían fiebre y otros padecían
gripe.
Sin embargo, quienes tuvieron la suerte de salir
a pasear con sus padrinos disfrutaron a lo grande y
quedaron muy agradecidos con ellos.
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