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La misión de las
sonrisas
Ocho jóvenes misioneros de Estados
Unidos, entre ellos tres niños, miembros del
grupo "Cheer Up Mission", han llegado a El Salvador
para llevar alegría y diversión a los
menores discapacitados y abandonados.
Ricardo
Guevara
El Diario de
Hoy
Fotos
EDH/Maritza Santos
Al
ritmo de canciones infantiles, villancicos y bajo
el aplauso caluroso de los niños y
niñas usuarios del Instituto
Salvadoreño de Rehabilitación de
Inválidos (ISRI), fueron recibidos los
integrantes del grupo "Misión de sonrisas",
originarios de Nueva Orleans, Estados Unidos.
La función, organizada por la
Secretaría Nacional de la Familia y el ISRI,
inició a las 9:30 de la mañana del
miércoles recién pasado.
Los cinco adultos, vestidos con trajes
coloridos, el rostro pintarrajeado, pelucas y los
tradicionales zapatones, empezaron a saludar
afectuosamente a los niños que padecen de
síndrome down, retardo mental, lesiones
medulares o algún otro tipo de incapacidad
física.
Aunque algunos de los visitantes no hablan mucho
el español, en cada presentación que
realizan ponen su mejor esfuerzo para tratar de
vencer la barrera del idioma y poder llevar
alegría y entretenimiento a los niños
enfermos o desamparados.
"Hola, ¿cómo están? No los
escuchamos, queridos niños
salvadoreños. Nosotros somos sus amigos y
nos sentimos muy orgullosos de encontrarnos con
ustedes y esperamos que disfruten el
espectáculo que les presentaremos", dice uno
de los voluntarios norteamericanos, quien junto a
sus compañeros visitó por primera vez
nuestro país después de la tormenta
"Mitch" el año pasado.
El espectáculo de los artistas de la
sonrisa está salpicado de alegres payasadas,
villancicos y canciones infantiles, las que son
interpretadas por los tres niños misioneros
en compañía de los adultos.
Diferentes profesiones
Los cinco artistas voluntarios tienen diferentes
profesiones en Estados Unidos. Algunos son
maestros, carpinteros, estudiantes e incluso hay
dos payasos profesionales.
"Todos nosotros teníamos un objetivo en
común cuando decidimos formar la
agrupación 'Cheer Up Mission', el cual era
tratar de ayudar a las personas que resultaron
afectadas por 'Mitch'. A partir de entonces,
nuestro grupo decidió viajar aproximadamente
cada dos meses a la región para llevarles
alegría a los niños
centroamericanos", dice Anna Pinzón,
originaria de Texas, Estados Unidos.
En
cada una de sus visitas, los misioneros traen
donaciones para hospitales, orfanatos, asilos y
para personas que necesitan sillas de ruedas.
En la mayoría de viajes que realizan al
extranjero, los gastos de transportación,
boletos aéreos, alimentación y
hospedaje corren por cuenta de los miembros del
grupo. En nuestro país, la Secretaría
Nacional de la Familia les ha brindando apoyo.
"Aunque los gastos que hay que hacer para venir
al país son grandes, eso no nos interesa, ya
que nosotros somos recompensados con las sonrisas
de los niños necesitados", afirma Deborah
Penton, quien tiene 20 años de ser
misionera.
Agenda apretada
Los artistas de la sonrisa llegaron a nuestro
país el miércoles 15 de diciembre y
un día después se presentaron en las
instalaciones del ISRI, luego en horas de la tarde
viajaron hasta el Hogar Villas Infantiles en San
Martín, administrado por el ISPM.
Luego visitaron el hogar de niños con
sida "Jardín de Amor", en Zacatecoluca;
posteriormente realizaron una presentación
en el Parque Infantil de Diversiones en San
Salvador.
Ellos regresarán a Estados Unidos el
martes 21, ya que la mayoría ha pedido
permiso en sus trabajos para visitar nuestro
país.
"El Señor Jesucristo empezó a
abrirnos todas las puertas para viajar a El
Salvador y poder llevar alegría a los
niños necesitados. Nosotros esperamos volver
lo más pronto posible a esta tierra", dice
Deborah, quien es de nacionalidad canadiense, pero
está radicada en Estados Unidos.
Con un español a veces mal pronunciado o
algunas veces mezclando palabras en inglés,
los voluntarios norteamericanos se han encargado de
llevar alegría y diversión a varios
orfanatos y lugares de diversión infantil,
dejando un mensaje de paz, armonía y
comunión entre los niños
salvadoreños en esta época de Navidad
y Año Nuevo.
- Deborah Penton,
misionera estadounidense
"Entretener a los infantes es una de mis
principales satisfacciones personales, en especial
cuando se trata de niños con problemas
físicos o de abandono".
- Anita Haskell,
niña artista
"Yo viajo junto a mi madre y a sus amigos
disfrazándonos de payasos para que los
niños se sientan alegres y no estén
tristes. Los niños salvadoreños son
realmente maravillosos".
- Anna Pinzón,
misionera
"Nosotros le pedimos a Dios que interceda entre
las personas de buen corazón para poder
llevarles un poco de alegría y
diversión a los niños de toda
Centroamérica".
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