El año del
pop latino en Estados Unidos
Sin duda alguna en el 99 los cantantes
latinos y su música se tomaron por
sorpresa a los norteamericanos. Ricky Martin,
Marc Anthony y Jeniffer López, entre
otros, lanzaron sus discos en inglés
Nueva
York
EFE.-
La cosecha del 99 pasará a la historia de
la música como una generación de
jóvenes artistas bilingües hispanos,
que con un pop latino fresco y dinámico
conquistó un entregado Estados Unidos, y
marcó una tendencia que el próximo
siglo decidirá si será
irreversible o simplemente pasajera.
Los mayores exponentes de esta nueva
corriente son, sin discusión, los
puertorriqueños Ricky Martín,
Jeniffer López y Marc Anthony y el
español Enrique Iglesias, quien a pesar
de su corta carrera profesional ya ha superado a
su padre, el mítico Julio.
Todos reúnen más o menos las
mismas características: son
jóvenes y dinámicos,
bilingües, han empezado primero
conquistando los mercados en español de
América Latina y España, y todos
han dado el salto al mercado anglo con una
mezcla de pop y ritmos más o menos
latinos, de la mano de las
compañías discográficas
más poderosas.
La "Rickymanía"
El fenómeno empezó con Ricky
Martín y su espectacular actuación
en la noche en los premios Grammy, donde
logró no sólo la celebridad y el
reconocimiento instantáneos, sino que
millones de espectadores se aprendieron de
memoria su contagiosa "Copa de la vida".
Una estudiada y masiva campaña
publicitaria, le colocó en todos los
rincones de Estados Unidos y la
"rickymanía" invadió el mercado
anglosajón con la salida de su primer
disco en inglés "Ricky Martin", una
fusión de ritmos e instrumentos latinos y
anglos, que ya ha vendido más de 10
millones de copias en el mundo.
Su primer tema, "Livin La Vida Loca",
ocasionó una verdadera revolución
musical que hizo que el país viviera la
"locura" al ritmo de Ricky Martin, cuyas
presentaciones provocaron la movilización
de miles de admiradoras, algo que ha sido
comparado sólo con la euforia suscitada
hace décadas por el rey del rock, Elvis
Presley.
Después de la apertura inicial que
logró la cubana Gloria Estefan y su grupo
Miami Sound Machine a principios de los ochenta,
ningún artista latino había
alcanzado el nivel de proyección de
Martin, cuyo rostro, de pronto, se
repetía cada semana en todas las
publicaciones importantes, desde las
especializadas Rolling Stone y People, hasta el
prestigioso "The New York Times".
Los que siguieron a Ricky
Pero, el mercado demandaba no sólo un
ídolo sino una corriente.
Así, llegó la actriz, mitad
puertorriqueña mitad estadounidense,
Jeniffer López, que tras el éxito
en la pantalla grande se pasó al disco
con un primer álbum sexy e imaginativo
"On the 6", que, vertiginosamente, se
colocó a la cabeza de los más
vendidos.
El mercado redescubrió entonces a otro
salsero, Marc Anthony, una leyenda viva en
español (una de las diferencias
importantes respecto al resto), pero que
retornó con un sencillo en inglés
de inmediato éxito "I need to know", tema
principal de su disco "Marc Anthony".
Enrique Iglesias se sumó a esa lista
de nuevos descubrimientos con el contagioso
"Bailamos", que se escuchó
insistentemente en las emisoras de radio, tras
ganar popularidad en la pantalla gigante como
tema principal de la película "The wild
west".
Sin embargo, muchos no olvidan que antes de
la cosecha del 99, otros artistas latinos
dejaron una huella que ha marcado el camino como
José Feliciano, Julio Iglesias, Tito
Puente, o Dámaso Pérez Prado.
Para Peter Waltrous, el crítico de
música de "The New York Times", la
diferencia entre esta generación y Ricky
Martín está, sobre todo, en la
producción y el dominio del
escenario.
"El mercado ha cambiado también y esto
nada tiene que ver con sus raíces. La
gente que compra sus discos son adolescentes que
hablan inglés y que piensan que son
chicos o chicas guapos, y,además, que
canta bien".
Para el presidente de Sony Latin, Jorge Pino,
una de las empresas que más ha
capitalizado esta nueva corriente, Martin no es
producto de la casualidad o del mercadeo, sino
un artista polifacético, que ha trabajado
el mercado desde hace años y que tiene
mucha disciplina, además de personalidad
y simpatía.
"Tengo 25 años en este medio y un
fenómeno tipo Ricky Martin lo he visto
pocas veces. Lo único similar fue Elvis
Presley. Si sigue podría convertirse en
fenómeno como Presley",
recalcó.