Las
negociaciones se cerrarán el 7 de
enero
Las exclusiones, lo
último que se negociará del
TLC
Los cuatro ministros de Economia de
México y el Triángulo Norte se
reunirán de nuevo el 6 de enero para
cerrar las negociaciones del Tratado de LIbre
Comercio. Las excepciones, el último
punto de discusión. Presidentes
firmarían el acuerdo el 13 de enero.
- Evelin
Galdámez
- El Diario
de Hoy
Los
Reyes Magos difícilmente podrían
regalar quietud a los Ministros de
Economía del Triángulo Norte (TN)
y México, ya que precisamente el 6 de
enero se negociarán los productos de las
listas de excepciones.
¿Será este el último dolor
de cabeza de los funcionarios?
Según el ministro de Economía
salvadoreño, Miguel Lacayo, las
negociaciones del Tratado de Libre Comercio
(TLC) entre las partes mencionadas se
cerrarían el 7 de enero, con lo que
concluiría un largo proceso de cuatro
años de constantes reuniones.
"Los cuatro ministros nos volveremos a reunir
el 6 y 7 de enero en México para cerrar
las negociaciones y que los Presidentes, o
quienes ellos deleguen, lo firmen la semana
siguiente", aseguró.
La discusión ministerial podría
comenzar en torno del café en grano, el
azúcar y el banano. Son éstos
algunos de los productos más importantes
para Centroamérica y los cuales
México pretende excluir.
O puede ser que prefieran iniciar con la
negociación de los productos más
sensibles para el área: hidrocarburos,
cemento, cervezas y automotores.
Lo que esta vez no se finalice, será
incluido en varios apartados: excluidos,
pendientes y el de preferencias restringidas a
largo plazo.
De acuerdo con Lacayo, hasta la fecha se ha
negociado el 90% de las partidas arancelarias y
se ha alcanzado más del mismo porcentaje
en avance del tratado.
En desacuerdo
Otro de los logros alcanzados durante la
reciente ronda de negociaciones ministeriales,
en México, fue el consenso entre los
sectores privados en cuanto a comercio
agrícola, el cual rasguñó
ligeramente el talón de Aquiles de los
mexicanos: las exclusiones.
Según Rigoberto Monge, negociador del
sector privado salvadoreño, México
no quiere predicar con el ejemplo. Por un lado,
ha solicitado al TN que no le ponga limitantes a
sus productos y por el otro, ha comunicado
formalmente que no quiere el ingreso de
azúcar, café en grano y
banano.
"Para nuestros países es importante el
comercio de estos productos y si México
no quiere que haya exclusiones para los suyos,
tampoco la habrá para los nuestros",
indicó Monge, quien aseguró que
este será uno de los principales puntos
que se retomarán en la próxima
reunión.
Es precisamente la insistencia de los aztecas
en no permitir el ingreso de estos rubros
agrícolas la que ocasionó que la
noche del miércoles, los técnicos,
viceministros y ministros reunidos en
México, se demoraran tres horas.
De 9 pm a 12 de la noche, el secretario de
Comercio de México, Herminio Blanco,
trató de convencer a sus homólogos
centroamericanos de que no es conveniente la
apertura de su mercado a los productos antes
mencionados.
Otro de los desacuerdos es la insistencia del
TN en no abrir el mercado regional a la
invasión de productos automotores, de
cemento, hidrocarburos y cervezas a los
mexicanos.
Algunas de las razones las explica Monge. En
el apartado de vehículos, los sectores
privados de los tres países (Honduras,
Guatemala y El Salvador) no consideran
conveniente el ingreso, con preferencias
arancelarias, de automotores provenientes de
México, ya que esto pondría en
desventaja al resto de vehículos
procedentes de otras partes del mundo, cuyos
distribuidores sí cancelarían los
montos aduanales que manda la ley.
En el caso de la cerveza, donde de abrirse el
mercado local, saldrían perjudicadas las
tres naciones; los productores del área
han decidido que el menor costo de
producción que tiene México
pondría en desventaja los precios y la
rentabilidad de las empresas.
"La industria mexicana de cervezas es muy
competitiva; sus volúmenes de
producción son superiores a los de los
tres países del istmo, por lo que tienen
un menor costo de producción por unidad y
eso nos crearía desventajas",
señaló Monge.
Textiles
Tanto el ministro Lacayo como el empresario
Monge, reconocieron que algunos de los
capítulos en donde se avanzó
considerablemente fueron textiles, confecciones,
calzado, plásticos y papel.
Se concluyó que la desgravación
arancelaria de éstos se hará
tomando como referencia las preferencias de que
ya gozan en el Acuerdo de Alcance Parcial.
En cuanto a los textiles y la
confección, México aceptó
que el TN importe la materia prima de cualquier
lugar del mundo. Además, recibirá
el producto terminado como originario de la
región.
De acuerdo con Monge, el ritmo de las
negociaciones lo impuso el ministro Lacayo,
quien se encargó de conducir la
presentación de las propuestas de la
región.
Por el ritmo de las negociaciones, desde la
semana pasada -cuando inició la
reunión viceministerial en el
país- las delegaciones negociadoras de
los cuatro países comen a deshora y no
duermen como Dios manda.
El acelerón
Las negociaciones en la Secretaria de
Comercio y Fomento Industrial (Secofi), en
México, se demoraban demasiado y la
presión de lograr acuerdos concretos era
desesperante.
La peor crisis la vivieron los negociadores
el martes y miércoles, durante la
reunión ministerial de los cuatro
países. Tal fue el acelerón, que
un empresario salvadoreño, un poco antes
de la media noche del miércoles, hizo el
simulacro de que se lanzaba del onceavo piso. La
ocurrencia, al final, sirvió de
distracción para los asistentes.
Muestra de la presión que se
vivió en México fue la llegada
tardía -40 minutos después de la
hora indicada-, del ministro Lacayo a la
conferencia informativa de ayer, pautada para
las 12 del medio día.
Además, al parecer, para despertar,
minutos antes de aparecerse ante los periodistas
se mojó el cabello y cambio de lentes,
unos más grandes para tratar de ocultar
las pronunciadas ojeras.
Y es que, como al resto de integrantes de las
delegaciones comerciales, le tocó
acostarse, después de la media noche del
martes y miércoles. A eso hay que agregar
que debido a su apretada agenda, el titular
inició su viaje de regreso a las seis de
la mañana de ayer.