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Los recién nacidos y
el sida
Si se da a mujeres infectadas con sida un
medicamento durante sus últimas semanas de
embarazo, el riesgo de transmitir la
infección a los recién nacidos se
reduce entre un tercio y la mitad.
- Michael
McCarthy
- The Lancet
News Service
Se
estima que a nivel mundial, 1,600 niños
quedan infectados diariamente con el virus HIV,
causante del sida. Esto es, unos 600.000 al
año.
Un 94 por ciento de esos niños vive en
países del tercer mundo y contrae la
infección de sus madres durante su
gestación o cuando son amamantados.
Sin el tratamiento con "zidovudine" (el
medicamento en mención), entre un 15 y un 30
por ciento de los bebés de madres enfermas
de sida también queda infectado, y alrededor
de otro 15 por ciento contrae el virus a
través de la leche materna.
En una prueba realizada en Bangkok, Tailandia,
se asignó al azar la medicina o un placebo a
397 mujeres embarazadas y enfermas de sida. El
tratamiento comenzó a partir de las 36
semanas de embarazo, alrededor de cuatro semanas
antes del alumbramiento. Todas las participantes se
comprometieron a no amamantar a sus
bebés.
De los 392 nacidos que fueron sometidos al menos
a una prueba para determinar la existencia del
virus HIV, 55 dieron positivo: 18 en el grupo cuyas
madres recibieron "zidovudine" y 37 en el grupo al
que se administró placebos.
Eso indicó que el riesgo de
infección de un niño cuya madre
recibió el medicamento fue del 9,4 por
ciento, frente a un 18,9 por ciento de los
niños cuyas madres recibieron placebos. El
medicamento redujo los riesgos en un 50 por
ciento.
Si se implementa en Tailandia, la
administración del medicamento puede evitar
unas 2.000 infecciones al año en
niños nacidos de madres aquejadas de
sida.
Programas materno-infantiles
En otro estudio, efectuado en la ciudad de
Abidjan, en Costa de Marfil, un tratamiento con
"zidovudine" redujo el riesgo de infección
con el virus del HIV en recién nacidos en un
44 por ciento.
Finalmente, en otro estudio realizado en Abidjan
y en la ciudad de Bobo-Dioulasso, en el vecino
país de Burkina Faso, el tratamiento redujo
la transmisión del sida en un 38 por
ciento.
Estos experimentos son el primer paso hacia una
estrategia global para programas materno-infantiles
en países donde resulta común la
infección con el virus del sida.
La cultura influye en la medicina
Los pacientes dependen de sus médicos
para recibir consejos basados en las mejores
evidencias científicas. Pero con frecuencia
la evidencia es confusa y resulta difícil
determinar cuál es el mejor tratamiento para
una enfermedad.
Y cuando eso ocurre, las pautas culturales de un
médico pueden jugar un papel importante en
el tipo de consejos que brinda.
Tres investigadores han examinado dos
guías (una francesa y una norteamericana)
sobre los consejos que deben darse a mujeres cuya
herencia genética las pone en riesgo de
desarrollar cáncer del pecho o de los
ovarios.
Aunque los expertos tuvieron muchos puntos de
acuerdo, en áreas donde la evidencia no
resulta clara llegaron a conclusiones muy
diferentes. Según los investigadores eso
indica que factores culturales pueden moldear las
opiniones de los médicos.
En el caso del examen de los pechos, la pauta
elaborada por médicos norteamericanos
recomienda que se haga de manera regular, a partir
de los 20 años de edad. En cambio, la de los
médicos franceses desestima el examen de los
pechos, pues puede causar angustia en algunas
mujeres.
Herencia genética
En
el caso de la alteración en el estilo de
vida, el panel norteamericano reconoció que
no hay evidencias suficientes para indicar que
pueda causar una diferencia. Sin embargo,
recomendó que mujeres con esa herencia
genética hagan ejercicios de manera regular,
ingieran alimentos con bajas calorías y no
fumen. En cambio, la pauta escrita por los
médicos franceses no hace alusión
alguna a la necesidad de cambiar el estilo de
vida.
Aunque ambos paneles consideraron la
extirpación preventiva de los pechos y de
los ovarios una opción a ser tomada en
cuenta, adoptaron posiciones muy diferentes sobre
el tema.
Las pautas de los médicos norteamericanos
dicen que si las mujeres desean ser sometidas a
esas operaciones deben indicar en un documento que
entienden los riesgos y posibles beneficios de ese
tipo de intervención quirúrgica.
Las pautas de los franceses dicen en cambio que
los galenos deben "oponerse" a extirpaciones de los
pechos en mujeres menores de 30 años y a
extirpaciones de los ovarios en mujeres menores de
35 años.
Las pautas norteamericanas reflejarían
una "cultura individualista" en la que el paciente
tendría mayor autonomía para adoptar
decisiones en relación a su cuerpo.
Así como se requieren mejores evidencias
científicas para guiar a médicos y
pacientes en la adopción de difíciles
decisiones, es necesaria también una mejor
comprensión de como la cultura influye en
los consejos de los facultativos.
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