Miércoles 15 de diciembre


Hoy sepultan a una de las víctimas
Una promesa de amor cumplida

Unas horas después de que un matrimonio se jurara amor "hasta que la muerte los separara", el destino hizo que uno de los cónyuges cumpliera la promesa. El esposo murió en un accidente

Jaime García
El Diario de Hoy

Sara Guadalupe Ramírez, de 25 años, y Francisco Ayala Meléndez, de 28, quizá nunca pensaron que la declaración de las bodas de "os declaro marido y mujer hasta que la muerte los separe", se iba a cumplir prematuramente.

Francisco murió al estrellarse el microbús en que iba con su esposa, pocas horas después de su matrimonio religioso, el pasado lunes.

En el accidente, que se produjo en el Bulevar Venezuela de esta capital, Sara Guadalupe resultó con lesiones de alguna gravedad.

Hace tres años

Los muchachos se conocieron hace tres años mientras trabajaban; él conducía un autobús con ruta a Opico, y ella en un comedor de su propiedad, ubicado cerca de la Terminal de Occidente. Precisamente a este lugar se dirigían la mañana del accidente.

Sus amigos recuerdan a Francisco como un hombre serio, responsable y sincero, que se acercó a Sara cuando comenzó a frecuentar el negocio.

Doña Sara Rogel, abuela de la muchacha, recuerda que cuando Francisco le pidió a Sara que se hicieran novios, ella le hizo prometer que la respetaría como tal y que en su momento recibirían la bendición de Dios como esposos.

En su oportunidad, recuerdan los familiares, Sara le pidió a Francisco que dejara de conducir en buses interdepartamentales y que le ayudara a atender su negocio. Así sucedió.

Sara compró un microbús, en el que Francisco la llevaba todos los días al mercado "La Tiendona" a comprar provisiones para el negocio de la joven.

El día de la boda llegó, el pasado domingo por la tarde.

La iglesia adventista de Cojutepeque, departamento de Cuscatlán, fue el escenario para las nupcias.

Sara lucía alegre, con un vestido blanco. Francisco se mostraba nervioso.

Ante el altar ambos se juraron estar juntos hasta que la muerte los separara.

Como ambos esposos eran adventistas, la boda no fue seguida por una pomposa fiesta. Una reunión familiar posterior fue suficiente para celebrar.

Los nuevos esposos se fueron a dormir a eso de las 9:00 de la noche de ese día.

Sara despertó temprano, a las 5:00 de la mañana, y junto a Francisco subió a su vehículo para ir a trabajar en el comedor de la terminal antes mencionada.

Pocos minutos después Francisco moriría al estrellarse el auto contra el portón de un taller. Sara ahora está en un hospital. Ambos cumplieron el juramento.


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