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Medio siglo de Aldeas
SOS
Las Aldeas SOS no solo brindan estudio y
techo a centenares de niños y niñas,
sino que forman ciudadanos nobles y
trabajadores.
Gustavo Rico
Baños
El Diario de
Hoy
Después
de la Segunda Guerra Mundial, el austriaco Herman
Gmeiner comenzó a llevar a niños y
niñas huérfanos que habían
quedado en Europa a un pequeño hogar en
Austria. Corría 1949.
El periodista Hans Reindrecht ayudó a
Gmeiner a crear el concepto actual de las SOS, que
se fue extendiendo a nivel mundial.
SOS tiene diferentes significados. En italiano
significa "Societa Socialitis"; en español,
"Sociedad de Obras Sociales"; en inglés,
"Save Our Souls" y en alemán "SOS
kinderdorf".
El actual presidente de las aldeas es Helmut
Kutin, uno de los primeros niños que
llevó Gmeiner a sus aldeas infantiles, que
este año cumplen 50 años de
fundación. En la actualidad hay aldeas en
131 países.
En El Salvador
La primera Aldea SOS en el país data de
1973. Fue creada en Sonsonate. También hay
en Santa Ana, La Libertad y San Miguel, con un
promedio de 150 niños en cada hogar, dice el
director de la Aldea de Sonsonate, Trinidad Antonio
Leyva.
En la aldea, la vida transcurre tranquila.
Ahí se observan pequeños en la calle
y a otros trapeando, limpiando y ayudando en la
casa.
Todos van a la escuela o a colegios privados.
Los estudios los pagan la aldea.
En los hogares juveniles, que están
separados de los infantiles, hay unos 60
jóvenes, separados por sexo, que estudian en
universidades privadas o en la de El Salvador.
Colonia de niños
Al entrar a las Aldeas SOS en Sonsonate parece
que se entra a una ciudad de niños, pues era
lo único que veíamos: en las aceras,
en triciclos y asomados en las ventanas de las
casas.
Para accesar a un hogar hay que tocar la puerta.
El visitante es recibido por los infantes y su
madre.
El primer hogar al que llegamos era de Emmi del
Carmen García, de 28 años, quien
tiene ocho de ser madre sustituta. Ella cuida a
nueve niños entre seis y veinte
años.
Karla Beatriz Vega, de nueve años, y Rosa
Aeronet, de 10, del hogar de Emmi, dijeron ambas
que quieren ser doctoras y cuidar a los
niños.
Martín
Zaldívar, de seis años, al percatarse
que preguntaba sobre lo que querían ser de
adultos se acercó y dijo rápidamente:
"Yo voy a ser abogado, y me gusta jugar con los
lego, aunque no tengo ninguno".
"Britney Spears"
En varios hogares de la Aldea se escucha la
música de Britney Spears, mientras en otros
se observan carteles de esta cantante juvenil. Tres
internas ensayaban un baile mientras observaban el
vídeo "Sometimes". De ellas, dos
sueñan con ser artistas como su
ídolo.
Los cuadros que más abundan en los
recintos son la "Última cena", el rostro de
Jesús y de la Virgen María. Al entrar
a un hogar se observa la limpieza, que raramente se
halla en una casa con niños.
En la casa número cuatro, la madre
sustituta Nuria Margarita, de 21 años, nos
abrió la puerta y nos invitó a pasar.
Nuria tiene once niños a su cargo, en edades
comprendidas en 6 y 14 años. En este hogar
los niños cariñosamente se
apiñan alrededor de uno, mientras cuentan
cuáles son sus sueños futuros.
Débora Renderos, de 8 años, quiere
ser cantante, al igual que Vanesa Natali, de 13, y
Angela Karina, de 6. Abigaíl Renderos, de
11, quiere ser contadora, y asegura que le gustan
los números y las matemáticas. "Mi
mami es contadora, y yo también lo
seré", decía la sonriente
chiquilla.
Gamaliel Renderos, hermano de Abigaíl,
quiere ser doctor en leyes y licenciado en
computación. "Si Dios me da la oportunidad,
yo lo seré", dice con optimnismo.
Algunos niños y niñas tienen
"padrinos", quienes les llevan dulces, regalos y
ropa, aunque hay algunos que aún tienen a
sus padres y estos los visitan de vez en cuando,
como las hermanas Wendy y Flor, de 12 y cuatro
años, que provienen de Chalatenango.
La madre las visita cada tres meses. Ella las
entregó al hogar porque no puede sufragar
los gastos de manutención de las
niñas.
Club de amigos
"Muchos niños necesitan muchos amigos"
era el lema del fundador Herman Gmeiner, y es lo
que se busca crear en la gente del mundo
entero.
La Asociación Aldeas Infantiles SOS de El
Salvador está tratando de introducir el Club
de Amigos en empresas, que con una cuota
básica de cincuenta colones al mes o lo que
su corazón y bolsillo puedan dar, usted
estará apadrinado a un niño o a una
niña de las aldeas, y podrá ser
partícipe de las obras y festividades que se
llevan a cabo todos los años.
Si quiere pertenacer al Club de Amigos llama a
la Asociación de Aldeas Infantiles SOS de El
Salvador a los teléfonos 225-4366 y
225-8411, o al fax 225-0318. También puedes
escribir un correo electrónico a
sossalv@es.com.sv
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