Maximiliano
en la tierra de Farabundo
Maximiliano
Hernández Martínez y Farabundo
Martí nacieron en el mismo departamento,
en villas que el tiempo olvidó hace
tiempo. Quizás desde 1932
No
es la delincuencia el principal problema de La
Libertad ni de El Salvador. Los malos caminos
son un problema peor.
Para llegar a San
Matías (donde nació Maximiliano
Hernández Martínez), hay que
tragar 17 kilómetros de polvo. La calle
para llegar a Teotepeque (donde nació
Farabundo) es mejor, pero no mucho.
René de
Jesús Martínez, alcalde de San
Matías desde hace 12 años,
relaciona la falta de caminos con el atraso de
esa zona: "sin buenos caminos no hay comercio,
no se abren fuentes de trabajo, no llegan
medicinas, los niños juegan en un medio
antihigiénico, no vienen turistas". En
todas esas comunidades hay problemas para
evacuar enfermos y atender incendios y
emergencias policiales, todos por culpa de los
malos caminos.
Camino al
final
La Alcaldía de
San Matías alquila una motoniveladora
para reparar sus calles. Sin embargo, los
municipios no pueden pagar el asfaltado de las
carreteras, y eso los condena al atraso
perpetuo.
"Los jóvenes no
tienen ningún motivo para permanecer en
su pueblo", asegura el alcalde Martínez,
quien dice ser pariente del presidente
Hernández Martínez, cuya casa
está frente al agradable parque del
pueblo.
"La casa pertenece
ahora a una ex comandante guerrillera",
asegura.
Calles y
árboles
Sin embargo, en San
Matías hay árboles en todo el
pueblo, cosa rara en los municipios del norte de
La Libertad. Por ejemplo, San Pablo Tacachico,
un pueblo de 449 años de antigüedad,
está en una llanura polvosa que ya
perdió el 95 por ciento de su capa
vegetal. Ahora sólo hay
sembradíos.
Por
otra parte, antes de llegar a Teotepeque, se
pasa por la carretera panorámica del
litoral de La Libertad, que ofrece vistas
espectaculares de clase internacional y cuatro
túneles bajo los cerros.
En Teotepeque, la casa
de Farabundo Martí es ahora la casa de la
cultura local.
Camino de la
extinción
La Libertad es nuestro
departamento más poblado después
de San Salvador: tienen 548,227 habitantes. Su
cabecera, Nueva San Salvador o Santa Tecla, es
la más joven de las cabeceras
salvadoreñas. Fue fundada en el pasado
siglo.
- Tiene costas
espectaculares y, gracias al hombre, algunas de
las zonas más deforestadas de El
Salvador, en 1,652.88 kilómetros
cuadrados.
- La Libertad tienen 23
municipios. Viven en las zonas rurales 313,452
personas, esto es, el 57.18 por ciento de la
población.
- El 50.41 por ciento
de la población de La Libertad vive en la
pobreza absoluta. Es decir, 276,386 personas.
- En la zona rural de
La Libertad viven en la pobreza 182,429
personas. En las ciudades son pobres 93,957
personas.
- La mayor parte de los
caminos de La Libertad carecen de asfalto, y eso
detiene el progreso del departamento. Asimismo,
la zona norte del departamento tiene activos
grupos de delincuentes.
Sin
las cosas más
básicas
En El Salvador, la
Asamblea Legislativa da títulos de
"ciudad" a pueblos que no tienen carreteras
pavimentadas ni sistema de aguas negras.
San Matías, que
sólo es villa (paso previo para ser
ciudad), tiene su principal problema en el
sistema de aguas negras: no existe; asimismo, la
guerra la golpeó fuerte: la guerrilla
quemó la Alcaldía con todos sus
documentos y registros.
Por otro lado, la
mayoría de carreteras del departamento
(el segundo más poblado del país y
el más cercano a la capital) son de polvo
y grava, y las llantas nuevas se desintegran en
pocas semanas.
La desaparición
casi total de la capa vegetal ha disminuido los
pozos naturales de agua, y valles
fértiles son ahora campos secos. La
Libertad necesita un plan urgente de rescate del
medio ambiente que le permita existir en el
siglo XXI.