Usulután
Florcita se arrastra por el
suelo
Nació sin sus dos pies y con una
malformación en sus manitas que le han
obligado a movilizarse a rastras por el suelo de
su pequeño hogar. Sin embargo, los
médicos dan esperanzas para ella
Ruth
Reyes
El Diario de
Hoy
Flor
de María Centeno, de 6 años de
edad, no deja de sonreir y decir "hola" con
amabilidad a todo aquel que encuentra en su
camino. Las miradas de curiosidad no le
molestan, pareciera que su corta vida le ha
permitido acostumbrarse a desplazarse a
rastras.
La niña no tiene pies y sufre de una
malformación en sus extremidades
superiores. Sus manos son muy pequeñas, y
en una tiene solo cuatro dedos. La otras posee
tres.
Pero pese a sus deficiencias físicas,
la niña gusta de jugar diariamente en el
suelo de la humilde casa de sus abuelos, lugar
donde habita desde que su madre decidió
emigrar hacia los Estados Unidos.
La mujer estaba desesperada por obtener el
dinero que necesitaba para que su pequeña
recibiera atención médica.
José Digno Centeno, de 68 años,
cuenta que la pequeña nació
así debido a que la madre se
acompañó muy joven y con un primo
hermano.
"Cuando Florcita nació en el hospital
San Pedro fue una gran sorpresa, pero
también algo muy triste al saber lo de
sus piecitos, desde entonces, Dios nos ha dado
la fuerza necesaria para sacarla adelante y
ahora es nuestra adoración",
enfatizó el portavoz.
Quiere cantar
El pequeño hogar de Flor de
María está ubicado en una de las
zonas más peligrosas de la ciudad de
Usulután: la colonia Altamira.
Cuando el equipo de EL DIARIO DE HOY
entró a la vivienda de Florcita,
tropezaron con una dulce sonrisa en los labios
de la pequeña que muy amablemente saludo
a los extraños que le observaban con
admiración y pesar.
La pequeña se arrastraba por el suelo
mientras jugaba con un cántaro
plástico que portaba en sus manitas. Un
pequeño "short" cubría su
cuerpecito, para evitar que su piel se lastimara
con el roce del cemento del que está
hecho el piso de la casa.
Antes de que los comunicadores abandonaran la
casa de Flor, la niña los deleitó
con una canción infantil y les
manifestó su deseo de ser algún
día una buena cantante.
Los abuelos y la madre de la infante han
querido llevar a la pequeña hasta la
ciudad de Nueva York, para que sea intervenida
quirúrgicamente. Sin embargo, las veces
que los abuelos de Flor han visitado la Embajada
de los Estados Unidos, para solicitarle visa a
la pequeña, siempre les han rechazado el
trámite.
Los familiares explicaron que en el
extranjero, a través de una costosa
operación, los médicos
norteamericanos podrían operar las
manitas de la niña y volverselas normales
y, además, poner una prótesis en
su tronco para que pueda caminar.
Si desea ayudar
Flor necesita de la ayuda de personas
altruistas que puedan contribuir con sus abuelos
a gestionar los trámites necesarios para
obtener la visa y llevarla hacia el
extranjero.
Todos aquellos que deseen obsequiar a Flor de
María en esta navidad, una esperanza de
alivio pueden comunicarse con los abuelos de la
niña al teléfono 662-0554.
Médicos dan esperanzas
El Dr. Roberto Antonio Rivera Benavides del
Hospital Nacional San Pedro en Usulután
indicó que ese tipo de problemas
congénitos se dan en algunos casos cuando
los hijos son procreados por parientes
cercanos.
El médico aseguró que las
malformaciones congénitas no son solo
producto de una concepción entre
familiares, sino también de padres que
ingieren dorgas o, porque la madre sufra
deficiencias en su aparato reproductor.
También la falta de vitaminas entra en
las causantes de la malformación
congénita.
Al respecto del caso de Flor, el galeno
aseguró que en primer lugar, la
niña tendría que ser sometida a un
análisis de cirujanos y ortopedas. Sin
embargo, afirmó que la niña
podría caminar con una
prótesis.