Sábado 11 de diciembre


Usulután
Florcita se arrastra por el suelo

Nació sin sus dos pies y con una malformación en sus manitas que le han obligado a movilizarse a rastras por el suelo de su pequeño hogar. Sin embargo, los médicos dan esperanzas para ella

Ruth Reyes

El Diario de Hoy

Flor de María Centeno, de 6 años de edad, no deja de sonreir y decir "hola" con amabilidad a todo aquel que encuentra en su camino. Las miradas de curiosidad no le molestan, pareciera que su corta vida le ha permitido acostumbrarse a desplazarse a rastras.

La niña no tiene pies y sufre de una malformación en sus extremidades superiores. Sus manos son muy pequeñas, y en una tiene solo cuatro dedos. La otras posee tres.

Pero pese a sus deficiencias físicas, la niña gusta de jugar diariamente en el suelo de la humilde casa de sus abuelos, lugar donde habita desde que su madre decidió emigrar hacia los Estados Unidos.

La mujer estaba desesperada por obtener el dinero que necesitaba para que su pequeña recibiera atención médica.

José Digno Centeno, de 68 años, cuenta que la pequeña nació así debido a que la madre se acompañó muy joven y con un primo hermano.

"Cuando Florcita nació en el hospital San Pedro fue una gran sorpresa, pero también algo muy triste al saber lo de sus piecitos, desde entonces, Dios nos ha dado la fuerza necesaria para sacarla adelante y ahora es nuestra adoración", enfatizó el portavoz.

Quiere cantar

El pequeño hogar de Flor de María está ubicado en una de las zonas más peligrosas de la ciudad de Usulután: la colonia Altamira.

Cuando el equipo de EL DIARIO DE HOY entró a la vivienda de Florcita, tropezaron con una dulce sonrisa en los labios de la pequeña que muy amablemente saludo a los extraños que le observaban con admiración y pesar.

La pequeña se arrastraba por el suelo mientras jugaba con un cántaro plástico que portaba en sus manitas. Un pequeño "short" cubría su cuerpecito, para evitar que su piel se lastimara con el roce del cemento del que está hecho el piso de la casa.

Antes de que los comunicadores abandonaran la casa de Flor, la niña los deleitó con una canción infantil y les manifestó su deseo de ser algún día una buena cantante.

Los abuelos y la madre de la infante han querido llevar a la pequeña hasta la ciudad de Nueva York, para que sea intervenida quirúrgicamente. Sin embargo, las veces que los abuelos de Flor han visitado la Embajada de los Estados Unidos, para solicitarle visa a la pequeña, siempre les han rechazado el trámite.

Los familiares explicaron que en el extranjero, a través de una costosa operación, los médicos norteamericanos podrían operar las manitas de la niña y volverselas normales y, además, poner una prótesis en su tronco para que pueda caminar.

Si desea ayudar

Flor necesita de la ayuda de personas altruistas que puedan contribuir con sus abuelos a gestionar los trámites necesarios para obtener la visa y llevarla hacia el extranjero.

Todos aquellos que deseen obsequiar a Flor de María en esta navidad, una esperanza de alivio pueden comunicarse con los abuelos de la niña al teléfono 662-0554.

Médicos dan esperanzas

El Dr. Roberto Antonio Rivera Benavides del Hospital Nacional San Pedro en Usulután indicó que ese tipo de problemas congénitos se dan en algunos casos cuando los hijos son procreados por parientes cercanos.

El médico aseguró que las malformaciones congénitas no son solo producto de una concepción entre familiares, sino también de padres que ingieren dorgas o, porque la madre sufra deficiencias en su aparato reproductor.

También la falta de vitaminas entra en las causantes de la malformación congénita.

Al respecto del caso de Flor, el galeno aseguró que en primer lugar, la niña tendría que ser sometida a un análisis de cirujanos y ortopedas. Sin embargo, afirmó que la niña podría caminar con una prótesis.


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