San
Vicente
Un pueblo
adormecido
La actividad comercial de ciudades como
San Rafael Cedros y Cojutepeque ha absorbido la
vida productiva de Santo Domingo, municipio de
San Vicente, al que aún no llega el
desarrollo
Julio
Mejía
El Diario de
Hoy
Santo
Domingo es un municipio "dormitorio" por
excelencia. El lugar tiene obstáculos
hasta con los servicios básicos.
En dicha localidad, no hay supermercados,
mercado municipal, ferretería, tiangue,
centros deportivos, casa de la cultura, agencias
de bancos, almacenes ni gasolineras. Para
divertirse, los residentes pueden visitar solo
un billar o dos canchas deportivas.
Además, el alumbrado público es
deficiente, no hay ornato ni limpieza y, a pesar
de que se encuentra rodeada por los ríos
Jiboa y Machacal, algunas zonas del municipio
tienen problemas serios de escasez de agua.
Ocho mil habitantes están obligados a
viajar hasta los municipios aledaños para
abastecerse de todo lo que necesitan en sus
hogares.
Al parecer, los vecinos de Santo Domingo
desconocen la actividad comercial local y el
progreso aún no llega a esa
población.
"Se necesitan bancos en donde la gente pueda
hacer sus transacciones; mercados para vender y
comprar la canasta básica,
ferreterías o por lo menos un
supermercado", enfatizó Víctor
Flores, uno de los habitantes.
Otro de los problemas que también
contribuye a que dicha localidad esté
estancada es el mal servicio telefónico
con que cuenta. Por la noche, la
comunicación es todavía peor.
El patrimonio
Uno
de los rubros que se debe impulsar y promocionar
entre los pueblos vecinos es la
fabricación del dulce de panela
artesanal, patrimonio económico de muchas
familias. Al menos unos 60 hogares dependen de
las ganancias obtenidas de las ventas de este
producto.
Hay quienes opinan que las autoridades
locales deberían apoyar más ese
patrimonio para generar así más
fuentes de empleo.
"Casi en todas las fiestas del país se
puede encontrar el dulce de Santo Domingo, y
sería muy bueno que la municipalidad
promoviera esos talleres", opina Adela
Martínez, una de las fabricantes del
dulce.
Para el jefe edilicio Jorge Alberto Argueta
Maldonado, el reto es sacar adelante a la
población, trabajo que él asegura
se está logrando, pues, cuando
inició su gestión, las calles
estaban sumamente deterioradas; hoy se hallan en
buenas condiciones.
El edil reconoció que la falta de un
mercado representa un gran problema, pero a la
vez argumentó que, por la
ubicación de la localidad, los residente
optan por visitar Cojutepeque o San Rafael
Cedros, para obtener lo que desean.
Una de las opciones propuestas por la
municipalidad son los días de "plaza",
pero la gente no colaboró y, poco a poco,
desaparecieron. "No hay disposición",
dijo.