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Con
estándares de calidad de vida
avanzaremos más
rápido
Pedro Roque. Hablar de
calidad de vida es complicado; escribir,
más. Esta será una de las
razones por las cuales aquí y en
otros países hay tan poco escrito
sobre el tema. Otra es que "la calidad de
vida", para que tenga sentido, debe haber
sido definida, medida, controlada y
mejorada, y todo este proceso, ser
observable y percibido con los cinco
sentidos por las personas que viven en el
entorno donde se aplique. Además,
no resulta fácil que nos pongamos
de acuerdo a partir de qué momento,
desde el punto de vista de la calidad, las
cosas o situaciones son aceptables,
partiendo de parámetros medidos o
bien de la descripción de
situaciones expresadas en términos
de percepciones; pues lo que para
mí es aceptable, para usted
posiblemente no lo sea por la relatividad
como vemos y entendemos las cosas y la
vida.
Recuerdos
de la infancia
Joaquín Cisneros.
Al pie del pequeño cerro
saturado de leyendas, y en el margen sur
del río que lo limita, estaba el
llano húmedo en invierno y seco en
verano, y en él la casita gris
donde pasé los primeros años
de mi infancia.
"Si
somos muchos, seamos
mejores"
Teresa Guevara de López*.
Para todos resulta sumamente
familiar la frase "la mayor riqueza del
pueblo salvadoreño es su gente",
refiriéndose a que el recurso
humano (término muy mal empleado ya
que el ser humano es todo, menos recurso)
es su mayor capital, su mayor riqueza.
Pero también debe entenderse que
"una población sana, educada y con
acceso a fuentes de trabajo". En la semana
anterior, este tema ha sido objeto de
verdaderos aluviones de información
de diferentes colores y para todos los
gustos.
Son
aquellas pequeñas
cosas
Por Juan José Dalton.
"Cuando el
río suena es porque piedras trae".
La crisis del sistema de partidos
políticos en El Salvador no es por
gusto ni capricho de la ciudadanía.
El aborrecimiento hacia todo aquello que
"huele a política" tampoco es
gratis; todo lo contrario, se paga con
costos muy elevados.
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