Richard Gere: 10
años después de Pretty
Woman
Aunque últimamente
sólo lo hemos visto en películas
que tocan sus ideas políticas y
religiosas, en Runaway Bride el actor se permite
volver a la comedia
romántica
GABRIEL DE
LERMA
Especial para
El Diario de Hoy
Uno
de estos días se presentará a dar
entrevistas vestido de monje, más
allá de que muchos imaginen a este actor
llevando la vida del jet set, viajando en
limusinas y bebiendo champán mientras
seduce a bellas mujeres.
Lo cierto es que Richard Gere
está cada vez más distante de lo
mundano. Su apego al budismo se ha incrementado
tanto, que es difícil sonsacarle
cualquier otra cosa que no se refiera
directamente a la película que ha venido
a promocionar, o a su profunda entrega a las
enseñanzas de Buda.
A punto de cumplir los 50
años, Gere puede darse el gusto de ser
tan exquisito con los papeles que elige, como
decidido a la hora de respaldar las causas
políticas que suelen tenerlo como
protagonista, ya se trate del Tíbet o de
Kosovo.
Y aunque últimamente
sólo lo hemos visto en películas
que de una forma u otra tocan sus ideas
políticas y religiosas, en "Runaway
Bride" Gere se permite volver al entretenimiento
sin causa, a la comedia romántica sin
complicaciones, que le dio el triunfo más
grande de toda su carrera con Pretty
Woman.
Aunque no se trate de una
segunda parte, "Runaway Bride" reúne al
mismo equipo de aquel filme, hoy todo un
clásico de la década del 80. Julia
Roberts, Héctor Elizondo y el director
Garry Marshall también participan, 10
años después de aquel gran
éxito.
Hace mucho que no
hacías una comedia.
"Es verdad. Creo que Pretty
Woman fue la última. Buenas
películas como "Runaway Bride" no ocurren
a menudo. Es raro encontrar guiones inteligentes
y que tengan encanto. Leí este
guión en julio del año pasado, y
quedé fascinado. Enseguida pensé
que era perfecto para Julia Roberts, incluso
más que para mí. Llamé a
Julia de inmediato y le dije que este papel
estaba hecho a su medida. Y ella leyó el
guión.
Después nos reunimos
en mi oficina de Nueva York y nos sentamos a
discutir quién sería el director.
Los dos estuvimos de acuerdo en que tenía
que ser Garry Marshall. Hicimos todo muy
rápido".
¿Te parece que esta
película será considerada como la
segunda parte de Pretty Woman?
"Obviamente no lo es. Pero
hay muchos elementos en común. Julia,
Garry, yo, unidos en una comedia
romántica".
¿Funcionaría
una segunda parte de Pretty
Woman?
"Si estuviera bien escrita,
creo que sí. Pero ni Julia ni Garry han
estado interesados en eso. Los estudios la
hubieran hecho por razones puramente
comerciales. Yo nunca estuve abiertamente en
contra de la idea, pero siempre y cuando el
guión fuera muy bueno".
Se dice que tú no
querías hacer Pretty Woman.
"Es verdad. El guión
no era bueno. Este guión es, sin duda,
mucho mejor.
Pretty Woman fue un
híbrido. Originalmente era una historia
seria y muy negra. Yo no llegué a leer
esa versión. Y Disney tuvo la idea de
convertir la historia en una comedia
romántica. Cuando yo leí el
guión, no me pareció que ese fuera
el género. Al quitarle la parte negra, la
historia quedó vacía. Hizo falta
que trabajáramos muy duro para que el
proyecto funcionara".
¿Qué cambios
notaste en Julia Roberts 10 años
después de Pretty Woman?
"Ella tenía 20
años en aquel entonces. En esta
década ha estado creciendo, y a la vez el
trabajo y la celebridad la mantuvieron muy
ocupada.
Creo que ha salido airosa de
esa prueba. La primera vez que nos sentamos a
leer el guión, me di cuenta de que Julia
ya estaba jugando en las ligas mayores. Una
nueva profundidad estaba funcionando.