Buscan a
salvadoreño extraviado en
Canadá
"Por favor, mamá,
venga a buscarme". Éstas fueron las
últimas palabras que María
Sánchez escuchó de su hijo Alex
hace casi 50 días vía
telefónica.
El Diario de
Hoy
Desde aquella fecha, un velo
de silencio ha impedido conocer el destino de
William Alex Sánchez, de 19 años,
quien fue visto por última vez en casa de
su novia Amanda Brass, de 17 años, en la
reserva Siksika.
Alex Sánchez
creció en el pueblo de Bassano, en el sur
de la provincia de Alberta, donde sus padres
María y Antonio se establecieron
procedentes de El Salvador, en 1987, con sus dos
hijos Alex y Marco.
La reserva Siksika es uno de
los territorios que fueron reconocidos a los
nativos por tratado y posee su propia
policía. Lo que ocurre en el interior de
la reserva, que es de unos 2,500 km cuadrados y
tiene una población de alrededor de 4,500
personas, es de jurisdicción de la
policía tribal.
Alex concurrió a una
fiesta de casamiento en la reserva la noche del
19 de junio junto con su novia Amanda, con quien
tiene un hijo, Ali Snow, ahora de tres meses de
edad. Alex abandonó la fiesta temprano,
aparentemente debido a una discusión con
su novia, y habría caminado unos dos
kilómetros desde la casa de la fiesta
hasta la casa de la familia de Amanda Brass.
Al parecer, Alex estaba
desengañado por el alcoholismo en la
reserva y no quería que su hijo creciera
en ese ambiente, por lo que habría
participado a Amanda su
decisión.
Una llamada
Alex habría dormido
allí y, en algún momento, Amanda
habría regresado del casamiento manejando
el automóvil de Alex, un Ford Mustang
azul metalizado, modelo 1984.
A las cinco de la
mañana, María Sánchez,
madre de Alex, recibió un llamado de su
hijo.
"Mamá, venga a
buscarme, he estado tomando temprano en la noche
y no quiero manejar así".
"Mamá, aquí hay
un gran pleito, todos están peleando
conmigo, incluso Amanda", relata María
que le dijo su hijo.
María y Antonio, su
esposo, condujeron hasta la casa de la familia
Brass, en la reserva Siksika.
Llegaron a la casa a las 7 de
la mañana. María preguntó
por Alex a Amanda, quien le dijo que no
sabía dónde estaba Alex ni
había visto qué dirección
había tomado. Fue en ese momento que
María vio que los lentes de Alex estaban
arriba de un gavetero en el dormitorio de
Amanda.
"¿Por qué dejaste
que se fuera manejando sin sus lentes, Amanda?",
preguntó María a la
muchacha.
"Alex me arrebató las
llaves y se fue", contestó la
joven.
María dice que Alex es
incapaz de manejar sin sus lentes, ya que es
sumamente corto de vista.
A buscarlo
Durante varios días,
los padres de Alex lo buscaron por los
alrededores sin resultado. La policía de
la reserva registró el caso como
desaparición de persona. La
búsqueda fue tomada a cargo por la
familia y por alrededor de 150 vecinos del
pueblo de Bassano. Caballos, botes,
vehículos 4x4 y dos avionetas fueron
utilizados para rastrear el accidentado y
boscoso terreno del la reserva.
Andrea Lewis, una vecina de
los Sánchez en el pueblo de Bassano, y
una de las personas que participó de las
búsquedas, sigue ayudando a la familia
Sánchez. Ella fue maestra de Alex cuando
él tenía 16 años, y cuenta
que éste es de carácter muy
amigable y de temperamento curioso.
"Una vez me sorprendió
ofreciéndome pan que él mismo
había horneado, mientras ayudaba a su
madre".
"Es increíble lo que
ha pasado con él, y espero que el
culpable de su desaparición sea
castigado", dijo Lewis.
Sin apoyo
"Creo que las autoridades
podrían haberse movido más
rápido. Nosotros hemos hecho mucho para
encontrarlo, hemos hecho lo que las autoridades
deberían haber hecho", dijo
Lewis.
Joe Thibodeau, un
compañero de trabajo de Antonio
Sánchez y otra de las personas que
colaboran en la búsqueda, dijo: "Un
pequeño grupo ha permanecido firme,
ayudando mucho".
"Pero en las primeras dos o
tres semanas, no hemos recibido mucha ayuda de
la policía Siksika", dijo
Thibodeau.
Thibodeau ayudó a
Antonio a lanzar piezas magnéticas al
río en un lugar en que parecía
haber un voluminoso objeto bajo el agua; pero
hace dos días, buceadores del equipo de
rescate de la ciudad de Calgary se sumergieron y
sólo encontraron grandes piedras y un
caño metálico. Esperanza y temor
de encontrar el carro de Alex prolongan la
agonía.
La policía Siksika no
participó de la búsqueda, ya que
para ellos el caso se resume a alguien que se
ausentó sin dejar su paradero. Varios
llamados recibidos por la policía
reportaron que Alex había sido visto en
varios lugares, incluso en Calgary.
La familia Sánchez
dice que esos reportes fueron producidos por
familiares de los Brass.
Hace unos días,
María Sánchez recibió una
carta de un abogado llamado Darrin Blain, quien
le indica que no es bienvenida a la reserva ni a
la casa de los Brass.
El abogado Blain dijo, en una
entrevista, que "María ha lanzado
acusaciones muy serias".
"Ella no es bienvenida a la
reserva y necesita una escolta policial para
entrar", señaló.
María dice que
hallará a su hijo aunque sea lo
último que haga en su vida.
"Aunque sea sus huesitos los
tengo que tener", dijo María.