Salud
investigará legalidad de venta de aceite
trasegado
Los fabricantes nacionales
de aceite aseguran que en algunos mercados se
vende aceite que no cuenta con el respectivo
registro sanitario
Guadalupe
Hernández
El Diario de
Hoy
Si
usted es de las amas de casa que cocinan con
aceite trasegado, ponga mucha atención,
ya que en algunos mercados capitalinos le
podrían estar vendiendo "gato por
liebre".
La denuncia formal la puso la
Fabril de Aceites, empresa salvadoreña
que detectó la presencia del producto en
los mercados como una competencia desleal, el
cual, a su vez, podría incidir
negativamente en la salud de la
población.
Según indicaron los
demandantes, el aceite procede de Honduras y se
comercializa, en su mayoría, en San
Miguel y San Salvador. "El producto viene en
pipas, y luego es distribuido en los mercados
sin ningún sello de garantía, y
mucho menos el registro sanitario que el
Ministerio de Salud exige para que todo
comestible se venda legalmente al
público", indicó el Lic. Otoniel
Cruz, gerente general de la Fabril de
Aceites.
La empresa alertó
sobre el caso al Ministerio de Salud, aportando
un listado de algunos establecimientos que
venden el producto, tanto en San Miguel como en
San Salvador, para que realizaran las
inspecciones necesarias.
EL DIARIO DE HOY pudo
constatar la venta del aceite sin marca en el
mercado de Soyapango y en el Central, con
precios que oscilan entre los 8 y 9 colones la
botella.
"Si bien no es un mercado
negro porque entra legalmente por la frontera,
el aceite no tiene ni nombre ni el registro
sanitario que garantice que el producto ha sido
procesado, envasado y sellado en condiciones
higiénicas adecuadas para la venta. Ese
aceite pudo haber sido adulterado y
contaminado", indica el Lic. Cruz.
Se sabe, además, que
cada pipa trae un total de 100 barriles, es
decir, unos 5 mil 500 galones, cantidades
industriales que deberían ser procesados
e inspeccionados debidamente para eliminar
cualquier clase de impurezas.
"Lo más grave es que
se están utilizando nuestros barriles y
de otras empresas del aceite establecidas en el
país, y el consumidor cree que son las
marcas nacionales las que están
comprando. Es algo difícil de controlar",
señala el Lic. Cruz.
Control
El Ministerio de Salud, por
su parte, se ha comprometido a realizar una
investigación detallada y las respectivas
inspecciones en las distribuidoras y lugares de
venta del aceite.
"Tenemos conocimiento de que
el producto viene únicamente con un
certificado de libre venta de los lugares de
origen, en este caso de Honduras. Vamos a
investigar y, si el producto está bien y
cuenta con los debidos permisos, podría
seguirse vendiendo, de lo contrario se
suspenderían las importaciones",
indicó la Ing. Ana Lila de Urbina, jefa
del Departamento de Control de Alimentos del
Ministerio de Salud.
Sin embargo, el proceso de
investigación recién inicia y
habrá que esperar los
resultados.
El Ministerio de
Economía, a través de la
Dirección de Protección al
Consumidor, señaló que "no tiene
conocimiento del caso y que nadie a interpuesto
ninguna denuncia"; no puede ofrecer, por lo
tanto, ninguna posición al
respecto.
"También somos
afectados"
Una de las empresas
señaladas por los demandantes es la
Distribuidora Colón, de San
Salvador.
Sin embargo, Carlos Torres,
miembro de la empresa, explicó que ellos
también forman parte de los afectados,
porque se ha generado una competencia
desleal.
"En la frontera proliferan
muchos negocios ilícitos. Hay
comerciantes informales y hasta contrabandistas
que hacen negocios al margen de la ley y los
controles fiscales", indicó.
Además, aclaró
que la distribuidora es representante exclusiva
en el país de la empresa guatemalteca
Olmeca S.A. y Hondupalma, de
Honduras.
"Contamos con los respectivos
permisos sanitarios reconocidos por las
autoridades de Salud, de lo contrario no
podríamos ingresar ni una sola gota de
aceite. Nuestros barriles tienen el nombre
Molinera y Clavel", dijo Torres.