La
unidad mundial
Misión Cristiana de
Avivamiento Agape
"...se mezclarán por
medio de alianzas humanas; pero no se
unirán el uno contra el
otro..."
Daniel 2:43
EEn cuanto a la unidad
mundial de los días del fin -profetizada
ampliamente en las sagradas escrituras- resulta
asombroso verificar la manera perfecta
cómo se viene dando, ante el escepticismo
de unos y la incredulidad de otros. De cualquier
manera, la Biblia advierte que esta unida
mundial -la cual se da en todos los
órdenes de la vida humana- sería
el presagio del fin del presente orden mundano
como fuera anunciado: ...pues son
espíritus de demonios...y van a los reyes
de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a
la batalla de aquel gran día del Dios
Todopoderoso (Ap.16:14). ¿Entiende usted
esto?
Este aparente hermanamiento
del mundo es visto con buenos ojos por la
mayoría -por los supuestos beneficios que
trae a la humanidad- y muy pocos pueden percibir
la trama diabólica que hay en el fondo en
el asunto, además de la
inspiración rebelde que entraña
todo este movimiento conjunto en contra de Dios;
como dijera el profeta Sofonías: Por
tanto, esperádme, dice
Jehová...porque mi determinación
es reunir las naciones, juntar los reinos, para
derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de
mi ira; por el fuego de mi celo será
consumida toda la tierra (So. 3:8) Queda claro
que es Dios quien reune y junta a las naciones
para derramar su ira.
¿Rechaza Dios la
unidad?
Dios no es enemigo de la
unidad; pero depende con quién y en
qué términos se haga. Si nos
remontamos a los días de Babel -el primer
intento humano para unirse- encontramos que los
principales factores que impulsaron aquella
unidad fueron la religión
-idolátrica y pagana- el mercantilismo,
la política y el espíritu
hedónico que envolvía a todos,
ante lo cual las demás diferencias se
disipaban sin dificultad; como sucede en los
días de la navidad, donde al calor de lo
festivo se unene todos -aparentemente- olvidando
los rencores.
Al respecto dijo Dios: ...He
aquí el pueblo es uno, y todos
éstos tienen un solo lenguaje; y han
comenzado la obra, y nada les hará
desistir...(Gn. 11:6). Es de notar el
empeño obstinad en esto.
La unidad aprobada por Dios
es aquella en la cual media su Santo
Espíritu y a la adhesión a sus
mandamientos como cosa de primer orden. Al no
existir esto, cualquier unidad será
mundana, babilónica y desaprobada por
Dios; por lo cual el apóstol Pablo
aconsejaba: No os unáis en yugo desigual
con los incrédulos; porque,
¿qué compañerismo tiene la
justicia con la injusticia? ¿Y qué
comunión la luz con las tinieblas? (2Co.
6:14), y de igual modo lo hacía Juan al
señalar: Si alguno viene a vosotros, y no
trae esta doctrina, no lo recibáis en
casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!
(2Jn. 1:10). Esto nos enseña que la
unidad de Dios es más inteligente que
sentimental.
Con frecuencia oímos
hablar hoy de globalización, alianza,
pactos, integración, unificación,
y otros --cosas que persiguen la unidad del
mundo-- Lo anterior aparte de ser visto con
agrado es aplaudido por la mayoría que no
alcanza a ver la trascendencia profética
del asunto. La Biblia dice: ...el hombre tampoco
conoce su tiempo; como los peces que son presos
en la mala red...así son enlazados los
hijos de los hombres en el tiempo malo...(Ecl.
9:12)
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Avivamiento Agape
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