ASI
señala poca competencia en
generación
Industria quiere
energía menos cara
Las tarifas continúan altas. Los
industriales piden acciones para bajar el costo
de la energía. Sugieren más
competencia y menos arbitrariedad en la
fijación de precios.
- Cristian
Menjívar
- El Diario
de Hoy
Los industriales han recibido con
beneplácito el anuncio de la baja de
hasta un 18% en las tarifas de la electricidad
desde hoy, pero no les hace gracia que el costo
de la energía en el país sea
más alto que en los demás
países de la región, contra cuyas
industrias debe competir.
Por tal razón, la dirigencia de la
Asociación Salvadoreña de
Industriales (ASI) sugiere que se revisen las
leyes del sector para facilitar el ingreso de
más competencia en la generación,
evitar arbitrariedades en la fijación de
las tarifas y modificar la forma de
establecerlas.
El presidente de la ASI, Napoleón
Guerrero, precisó que se necesita
más competencia en la generación,
y citó el caso de empresas como Cemento
de El Salvador, que genera su propia
energía, tiene excedentes pero no puede
venderlos libremente en el mercado.
En el tema de las tarifas, éstas se
deberían fijar con base en costos de
generación, y no de precios,
sugirió.
Falta bajar más
Guerrero es optimista porque la
reducción de las tarifas traerá un
alivio a las bolsas de las industrias y de la
población en general, pero deplora que
las tarifas son aún muy elevadas.
Señala que hace falta ejecutar
esfuerzos "realmente profundos para lograr que
podamos en el país tener energía
eléctrica competitiva".
Guerrero se quejó porque el megavatio
hora cuesta alrededor de $65, cuando en
países como México, el costo anda
por los $30. El industrial se aventuró a
señalar que un precio de entre $35 y $40
sería más razonable para la
competitividad de la industria nacional.
El empresario opina que el problema de las
tarifas en El Salvador es que se opera bajo dos
mercados: el Mercado Regulador del Sistema (MRS)
y el de contratos privados de venta de
electricidad entre las generadoras y las
distribuidoras.
Se queja porque si bien las tarifas
están fijadas con base en los precios del
MRS, las compañías distribuidoras
sólo compran ahí el 30% de la
energía que entregan al mercado. El otro
70% lo obtienen de importaciones desde Guatemala
o bajo los contratos, que resultan con precios
más bajos que los del MRS, y no son
trasladados al usuario.
"Creo que si tuviéramos los dos
mercados regulados por la Siget,
tendríamos un precio de la energía
eléctrica que le llega al usuario,
sustancialmente bajo", expresó.
A Guerrero le complace que el Ministerio de
Economía conformara la Dirección
General de Energía Eléctrica, la
cual se encargará de analizar el
problema. "Eso es satisfactorio porque es un
problema álgido y que afecta a la
nación entera", dijo, refiriéndose
a las altas tarifas.
Al respecto, agregó que la
mayoría de las empresas tiene programas
para racionalizar sus recursos, especialmente el
de la energía eléctrica, para no
impactar el bolsillo de los consumidores.
Pero las que no logran compensar, sí
trasladan el costo de la energía al de
los productos. Este costo varía
dependiendo del giro de la empresa, pero
promedia un 10% del total del precio del
producto terminado.