Terremoto
creará 57,000 unidades más de las
previstas
Alud de
microempresas
Se calcula que la mayoría
ingresará al segmento de subsistencia.
Prevén aumento en el microcrédito
y en la demanda de servicios. Propuesta para
dinamizar al sector.
- Cristian
Menjívar
- El Diario
de Hoy
Un aumento de casi el 30% en el número
de microempresas y autoempleados, como
consecuencia del terremoto, es uno de los
efectos esperados que derivarán del
impacto causado por el seísmo.
Un estudio elaborado por la Alianza para el
Desarrollo de la Microempresa (Alpimed),
señala que el crecimiento será de
unos diez puntos porcentuales más que el
pronóstico inicial, y elevará el
número de estas unidades
económicas a 726,000.
El informe de la Alianza agrega que otros de
los efectos esperados son el aumento de la
presión sobre las carteras de
microcrédito, en cuanto a la demanda de
dinero y por problemas de pago, y la necesidad
de aumentar los servicios no financieros al
sector.
La entidad de apoyo también proyecta
una propuesta para minimizar esos efectos.
Esta incluye el trabajo conjunto de la
empresa privada y del Gobierno, a través
de la Comisión Nacional para la Micro y
Pequeña Empresa (Conamype), para integrar
al sector a proyectos productivos que ayuden al
desarrollo de dichas unidades de
producción.
Más micros
El estudio precisa que las microempresas
crecerán en un 28% en 2001, como
consecuencia del desempleo a raíz del
terremoto, al dejar sin efecto anteriores
fuentes de empleo, especialmente en el sector
agrícola.
Las proyecciones originales daban cuenta de
que las microempresas crecerían entre un
17% y un 18%, para alcanzar el número de
669,200; no obstante, 56,800 nuevas
pequeñas unidades económicas se
crearían adicionalmente como consecuencia
del terremoto.
El estudio de Alpimed concluye en esa cifra
luego de verificar que el sismo provocó
una fuerte disminución de empleos en el
sector agropecuario, que resultó con
pérdidas preliminares de $130 millones,
de los que $2.7 millones corresponden a la
caficultura.
Además, por razones geológicas
no se podrá sembrar café porque se
debe esperar a que el suelo se estabilice, por
lo que 170,000 jornaleros quedarían
desempleados, y no podrían retornar a su
actividad hasta dentro de tres o cuatro
años.
El director ejecutivo de la entidad,
César Ríos, teme que la cantidad
de nuevas microempresas que se creen, lo haga en
el sector de subsistencia, como una tienda
pequeña o un comedor, negocios que
sólo dejan el ingreso suficiente para el
día a día, y con el cual no se
puede obtener una mayor acumulación.
Ya en 1998, encuestas hechas con
participación del Ministerio de
Economía indicaban que el 88% de las
microempresas era del sector de subsistencia. Se
proyecta que el porcentaje aumente debido a las
condiciones actuales.
Una salida podría ser que se impulse
el desarrollo de microempresas dedicadas a otras
actividades, como servicios de
carpintería, albañilería,
pintura, ebanistería y otras, tomando en
cuenta las necesidades del mercado.
Esto se lograría creando programas de
formación vocacional, incubación
de empresas y líneas de crédito
adaptadas a las características de cada
segmento productivo.
Más créditos
El alza en el número de microempresas
derivará en una mayor demanda de
créditos, lo que aumentará la
vulnerabilidad del sector, el cual puede verse
afectado por una ausencia mayor de
garantías crediticias.
Esto llevará a que crezca el riesgo de
las instituciones que se dedican al
microcrédito.
Ríos detalla que &emdash;ante
eso&emdash; la tarea que viene es la de reducir
el riesgo de la actividad crediticia,
acompañándola con programas de
actividades no financieras, como
capacitación, asesoría, asistencia
técnica y otras.
También se necesitarán nuevas
carteras de crédito, para
refinanciamiento, nuevas actividades, y tomar en
cuenta que habrá demandas por
créditos para vivienda, los que
deberán tener una administración
diferente.
Más servicios
El informe refiere que los nuevos empresarios
necesitarán más apoyo
básico &emdash;como
capacitación&emdash; sobre cómo
empezar y desarrollar su negocio.
Al apuntar las proyecciones al crecimiento
del segmento más pobre, se
necesitará abrir centros de
formación empresarial en
capacitación vocacional y empresarial,
mercadeo, administración de los negocios
y créditos, asistencia técnica y
asesoría en general.
Ríos agrega que mientras los
empresarios nuevos demandarán más
capacitación, los actuales
necesitarán apoyo para recuperar las
pérdidas inmediatas, y para enfrentar los
cambios y consecuencias que seguirán al
terremoto.
Una propuesta
La propuesta que la Alianza para la
microempresa hace para aliviar las presiones del
sector tiene tres componentes:
El primero, se dirige a que el Gobierno
inicie un programa de contratación de
microempresas, para satisfacer las demandas de
servicios y bienes de todos los ministerios y
demás unidades del Estado.
El segundo, solicita a la Conamype la
elaboración de una estrategia para
integrar a la microempresa al Plan de
Reconstrucción Nacional.
El tercero, es una petición a la
empresa privada para que inicie un programa de
contratación de microempresas, y que
éstas desarrollen pasos de las diferentes
fases de sus procesos productivos.
Ejemplo de esto sería la
contratación de microempresas para
servicios como la mensajería,
distribución de productos o las labores
de limpieza.
Ríos agregó que gestionan
reuniones con los directivos de la Conamype para
presentar el plan y comenzar a discutirlo.
Alpimed en breve
La Alianza para el Desarrollo de la
Microempresa (Alpimed) es una entidad definida
como sin fines de lucro. Está conformada
por 11 organismos que trabajan con el sector de
la pequeña y microempresa en la
prestación de servicios financieros -como
el microcrédito- y no financieros
-capacitación empresarial-.
Su misión es trabajar por el
fortalecimiento de las microempresas, con el fin
de contribuir a mejorar la calidad de vida de
las familias de escasos recursos.
En la actualidad, Alpimed presta servicios a
un poco más de 20,000 unidades
productivas.